El Gobierno avanzó en la Cobertura Universal de Salud

El presidente anunció la puesta en marcha de una "prueba piloto" del plan de salud en Mendoza. Especialistas advierten que generará inequidad en el sistema. 

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El Gobierno nacional puso en marcha una “prueba piloto” de la nueva Cobertura Universal de Salud (CUS) para más de 120.000 mendocinos. Según los voceros oficiales, el “ambicioso plan” pretende dar prestaciones médicas a 15 millones de personas que no cuentan con obra social ni abonan una prepaga.

La CUS proveerá a cada paciente del sistema público una credencial, ficha médica, historia clínica y descuento en los medicamentos. Según el Gobierno, el sistema busca “modernizar” el Sistema de Salud y contará también con turnos online o telefónicos, prescripción y dispensación electrónica de medicamentos y la posibilidad de realizar consultas a distancia con equipos especializados.

Las críticas a la cobertura

El proyecto avanza cosechando críticas de médicos sanitaristas y trabajadores de la salud pública que rechazan la iniciativa y aseguran que traerá aparejado un “ajuste” en el área y mayores niveles inequidad, generando brechas entre quienes pueden abonar el acceso a servicios de salud y quienes no.

Uno de los principales portavoces contra el sistema es el ex ministro de Salud, Daniel Gollán, quién alertó que con la nueva cobertura “la gente va a tener que pagar por servicios que antes no pagaba”. Según Gollán, con la cobertura se podrá “acceder a una canasta básica de prestaciones” que tendrá un “determinado límite” cubierto por el Estado, pero que más allá de esa prestación habrá que pagar.

A su vez, según el ex ministro, alertó que a través de la Agencia Nacional de Evaluación de Tecnología de la Salud (AGNET) se podrá limitar las prestaciones en centros estatales y reducir los servicios del actual Programa Médico Obligatorio (PMO), de modo que un conjunto de tratamientos que hasta hoy solventados por las obras sociales o las prepagas deberán ser abonadas por los pacientes.

“Se establece una canasta de prestaciones que están cubiertas por un seguro que es muy básico, arriba de lo cual hay que pagar. Un ejemplo: usted va a un hospital y se hace dos radiografías, la canasta básica le cubre dos por año, luego de la segunda deberá comenzar a pagar”, alertó en diálogo con Ámbito.

Por su parte, el secretario general del gremio de profesionales de la salud bonaerense CICOP, Guillermo Pacagnini, consideró que la medida avanza en crear un “carnet electrónico de pobreza” y que con la CUS el Gobierno pretende “seguir reduciendo el presupuesto y sustituir el sistema universal financiado por el Estado, reemplazándolo por un seguro para pobres y propiciando el arancelamiento y la tercerización de servicios”.

En alianza con los sindicatos

La CUS fue anunciada por Mauricio Macri en agosto del año pasado, durante un acuerdo con sindicatos de la CGT, en el que también se acordó saldar una deuda de 2.704 millones de pesos que el Estado mantenía con las obras sociales sindicales.

¿Cómo se financiará el sistema? En un principio, el Gobierno propuso utilizar para la Cobertura unos $ 8.000 millones de los $ 29.000 millones que se desprenden del Fondo Solidario de Redistribución de la Superintendencia de Servicios de Salud. Dicha suma se encuentran en un fideicomiso administrado por una Unidad Ejecutora, conformada por dos representantes del Ministerio de Salud, dos de la Superintendencia y dos de la CGT.

Como esta inyección de fondos se realizará el lanzamiento y, según trascendió, a futuro los fondos saldrán de las arcas del Estado, tanto nacional como provinciales. También se financiará con un porcentual de los $ 8.000 millones que OSDE le pagará por una millonaria deuda al Gobierno. El acuerdo contempla $ 1.721 millones al contado a pagarse en estos días y $ 5.129 millones en 120 cuotas mensuales.