Grooming: el acoso es real

El caso de la adolescente de Virrey del Pino acosada por un ex militar en las redes sociales pone en evidencia que el acoso en Internet tiene más de real que de virtual.

1103

Solicitudes de amistad, permiso de seguimiento en Instagram y Twitter, suscribirse a un canal de YouTube, acceder a Snapchat y entrar en Tinder. Un par de clics definen nuestra identidad en las redes sociales, en un nuevo espacio que juega entre lo público y lo privado. Una identidad que construimos como usuarios online en conjunto y no como sujetos físicos.

Una adolescente de 14 años en Virrey del Pino rompió el silencio y denunció a un hombre de 21 años que la acosaba por las redes sociales. Con ayuda de su madre y la policía bonaerense pudo encontrar justicia. El procedimiento estuvo a cargo de oficiales de la Comisaría local, y la causa tramita en la UFI de Delitos Conexos a la Trata de Personas, Pornografía Infantil y Grooming. Las autoridades confiscaron el celular del acusado, que ya fue indagado y quedó detenido por orden del juez.

Desvirtualizando el grooming

El grooming entendido como el acoso “virtual” de un adulto hacia un/a niño/a está incrementando y el acoso virtual entre personas adultas, también. Es reciente el caso de Evelyn Monio en Hurlingham, quien lleva días denunciando a través de Facebook a su acosador virtual que la persigue, que sabe sus horarios, dónde va y con quién, qué lleva puesto y constantemente la llama por teléfono, la reclama como si fuera suya. Pero tanto Evelyn como la niña de 14 años se plantaron ante la invasión de estos hombres, los denunciaron y reclaman justicia. No es menor que una mujer pueda denunciar, se anime a romper con el pacto tácito del silencio que nos castiga y que nos ordena a callarnos porque nos la buscamos o nos merecemos ese trato por subir una foto o por postear algo en modo público en las redes sociales.

Tanto en el caso de Evelyn como en el de la adolescente de Virrey del Pino, el acosador irrumpe en la vida virtual de las chicas pero, al mismo tiempo, en todo el espacio público en el que ellas atraviesan su vida: mientras uno la persigue y sabe sus horarios, el exmilitar de 21 años la fue a buscar a la salida del colegio. No sólo limitan su espacio público entendido como la calle, la vida fuera del hogar sino que ingresan a la fuerza en el espacio público de internet. Entonces, ¿hasta qué punto el acoso es, efectivamente, “virtual”? ¿por qué relacionamos el acoso en Internet a lo no real por no ser empírico? ¿Es suficiente que aceptar una solicitud de amistad o devolver la petición de seguimiento dé el pie para que se inicie una cantidad enorme de comentarios sobre nuestros cuerpos, nuestra vestimenta? ¿Estamos avalando el acoso virtual por subir una foto? ¿Somos impunes de comentar que una mujer está buena porque en su foto hay un escote? ¿Cuál es la diferencia de los comentarios en las redes sociales de personas desconocidas (o incluso un mensaje privado desubicado) y el acoso callejero?

“el acosador irrumpe en la vida virtual de las chicas pero, al mismo tiempo, en todo el espacio público en el que ellas atraviesan su vida”

Internet logra romper con las barreras de los cuerpos, rompe con la realidad física y desinhibe a la hora de actuar. El acoso callejero nos es fácil entenderlo y condenarlo socialmente por la invasión de los hombres en la vía pública de las mujeres pero el acoso virtual tiene esta complejidad de la ausencia corporal que el acoso callejero no.

Es difícil hablar de una vida virtual entendida como una existencia aparente y no real cuando el acoso es real así como el grooming es real y se ve afectada la intimidad y la seguridad de las niñas y adolescentes. No hay que desentenderse con el mundo virtual y hacerse cargo de que es una realidad el avance tecnológico sobre nuestra vida cotidiana y real. Hay que incomodarse y aprender a involucrarse.

El adulto puede generar un vínculo con la menor a través de diversas técnicas de engaño como fingir otra identidad, hacerse pasar por una persona menor al igual que su víctima y conseguir su exposición sexual a través de fotos, de videos, grabarlos con la cámara web y luego chantajearlos con esos archivos. Posteriormente se pueden subir en portales pornográficos o hacer virales y me pregunto ¿es violación? Porque si bien no se viola el cuerpo de la persona, es un abuso de su sexualidad. Una vez que se sube a Internet no hay vuelta atrás: estará posteado para siempre. Ya no hay control que valga. El agresor y la víctima, dentro de este círculo de engaño, pueden concretar verse en la vida “real” y que se produzca una violación, secuestro o asesinato. Hace unos años atrás Micaela Ortega fue a encontrarse con su amiga virtual Rochi de River quien resultó ser Jonathan Luna de 26 años y la asesinó por negarse a tener relaciones sexuales. La mató porque se resistió a que la viole.

En Argentina el Grooming es un delito penal, descripto en la Ley 26.904 sancionada el 13 de noviembre del 2013 que dictamina: “será penado con prisión de seis (6) meses a cuatro (4) años el que, por medio de comunicaciones electrónicas, telecomunicaciones o cualquier otra tecnología de transmisión de datos, contactare a una persona menor de edad, con el propósito de cometer cualquier delito contra la integridad sexual de la misma.”

El uso de internet es difícil de comprender, en términos tecnológicos está armado para que así sea y son pocos los entendidos en el tema en cuestión. Los conflictos que conllevan las nuevas tecnologías y las redes sociales son complicados a la hora de sistematizar por su constante actualización y novedad cotidiana. Es por este motivo que la prohibición y la restricción es la respuesta más rápida y obvia. Pero es importante ni restringir ni limitar el mundo virtual de las mujeres mediante el control obsesivo de sus redes, de sus contactos y de sus chats privados. La tecnología influye en la relación adulto/menor de edad y hay que repensar esa relación. No hay que invadir en su privacidad sino darle las herramientas para que ella o él puedan aprender a manejar su inicio en las redes y esto significa animarse uno también a aprender los límites de navegar en internet, sus beneficios, sus restricciones y cómo cuidarse más allá de instalar un antivirus o un firewall.

4-gif BANNER CHICO 515x65