Inequidad laboral

Un informe de la organización Economía Feminista, que se basa en la última Encuesta Permanente de Hogares del Indec, indica que las mujeres sufren más el desempleo que los hombres: la desocupación es del 10,5% en mujeres y del 7,8% en hombres.

Además, consiguen menos empleos de tiempo completo que los hombres: la subocupación en mujeres es de 14,4% y en hombres de 9,8%.

Otro problema es que las mujeres tienen mayores niveles de trabajo en negro. Hay un 37% de trabajadoras asalariadas no registradas, mientras que para los asalariados varones la tasa es del 32,1%.

Por otro lado, las trabajadoras ocupadas encuentran más obstáculos para acceder a cargos jerárquicos: mientras que un 8% de los ocupados varones tienen cargos de dirección o son jefes, solo un 5,5% de las mujeres ejercen puestos de esas características.

La misma disparidad se da con los ingresos: las mujeres ganan menos que los varones. De acuerdo al informe, las mujeres ocupadas ganan en promedio un 25,2% menos que los varones, siendo su sueldo promedio de $13.860,60 y el de los hombres un $18.537,90.

La misma situación corrobora el Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL), que difundió que a las mujeres les cuesta más acceder a un empleo que a los hombres. En datos duros, la participación de las mujeres en la actividad económica representa 39,7%, contra el 54,3% de los varones pese a que tienen “un mejor desempeño educativo que sus pares varones”.

La situación es más compleja para aquellas que son madres. Si se tienen en cuenta sólo las mujeres con hijos, la participación se reduce a 31,2%, según el trabajo del Ieral.

Brecha en la participación del trabajo doméstico

Las tareas del hogar siguen siendo realizadas principalmente por mujeres, a pesar de que también trabajen. Hacer la comida, las compras, limpiar la casa, ordenar, limpiar la ropa, cuidar a sus hijos e hijas: todas esas tareas configuran lo que se llama trabajo doméstico no remunerado (o no pago) y recaen principalmente en mujeres.

Según el Indec, en Argentina 9 de cada 10 mujeres hacen estas labores mientras 4 de cada 10 varones no hace absolutamente ninguna de ellas. Así, una mujer ocupada “full time” dedica más tiempo al trabajo doméstico (5,5 horas) que un hombre desempleado (4,1 horas). En términos generales, ellas hacen el 76% de estas tareas no pagas.

Violencia y femicidios

Según el Observatorio de Femicidios de la asociación civil La Casa del Encuentro, en 2018 hubo 273 femidicios en el país y se produjo uno cada 32 horas. El informe de la entidad fue presentado el jueves en el Salón Delia Parodi de la Cámara de Diputados.

De acuerdo al informe, hubo 339 niños que se quedaron sin madre, de los cuales 233 (más del 68%) son menores de edad. Además, detalla que en 113 casos los asesinos fueron esposos, parejas, novios; en 60 ex esposos, parejas, novios; en 26 vecinos, conocidos; en 23 otros familiares; en 13 padrastros; en 12 hijos; en 22 sin vínculo aparente; y 4 por femicidio estatal.

El ranking de provincias con más femicidios ubicó en primer lugar Buenos Aires (93), seguida por Santa Fe (27), Córdoba (24), Tucumán (17) y Mendoza (16).

Buenos Aires, la provincia que más femicidios registra por año, recibe un promedio de 300 denuncias diarias por violencia de género. Los números los difundió ayer la Procuraduría General de la Suprema Corte de Justicia bonaerense. En 2018 se iniciaron 116.535 causas por violencia familiar y para la Corte hubo todavía más femicidios que los que contabilizó La Casa del Encuentro: fueron 102.

Finalmente, el Registro Único de Casos de Violencia contra las Mujeres (RUCVM) que dirige el Indec informó que entre 2013 y 2018 hubo 576.360 casos de violencia por razones de género, que fueron denunciados por más de 240 mil mujeres de 14 años o más ante organismos públicos en Argentina. De ese total, sólo al 56,7% de las denunciantes les registraron el número de documento.

Feminización de la pobreza

El empeoramiento de las condiciones económicas y sociales recae con mayor fuerza sobre las mujeres, por ser sobre quienes recaen las tareas afectivas y de cuidado. Según CEPA, de los hogares con hijos del menor decil (es decir, los más pobres de todos), el 66% tienen un sólo familiar a cargo y en el 60% de estos la jefatura es femenina. En estos hogares la Asignación Universal por Hijo es central ya que el 47% la percibe como ingreso principal.

Las mujeres no sólo tienen peores condiciones de empleabilidad y de ingresos, sino que deben afrontar costos elevados asociados al ciclo reproductivo de la mujer. Siguiendo con CEPA, una mujer cuya menstruación se produce desde los 15, tiene dos hijos durante su vida fértil y a los 50 años tiene la menopausia, deberá dedicar a lo largo de su vida y a valores actuales aproximadamente $1.600.000.

Además, durante los últimos tres años, se profundizó la brecha de género. Para la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV), la pérdida real de la remuneración en las mujeres fue del 16,7% mientras que la caída del nivel general fue del 15,2%.

Recortes presupuestarios

La UNDAV midió que la ley de presupuesto de 2019 recorta en un 42% los programas que iban destinados específicamente al colectivo de mujeres, como el Programa Ellas Hacen.

Por otra parte, el estudio alerta que el Instituto Nacional de las Mujeres (INAM), encargado de llevar a cabo la Formulación e Implementación de Políticas Públicas de la Mujer, recibirá́ este año un recorte del 0,7% en términos reales con relación al presupuesto vigente en 2018 y del 7,3% respecto a la ley de presupuesto de 2018.

Los medios también nos debemos la autocrítica

Las trabajadoras de los medios de comunicación trabajan tanto o más que los varones pero no logran acceder a los lugares de mayor reconocimiento. Según un estudio de Economía Feminista, del 1 de enero de 2018 al 1 de enero de 2019 las mujeres sólo firmaron -en promedio- el 17,7% de las columnas principales en los diarios más grandes del país.

Se puede acceder al informe haciendo click aquí.