En el Día Internacional de las Mujeres, Matanza Digital dialogó con Leonor Girardi sobre el aumento de las movilizaciones de los diferentes colectivos de mujeres y los temas que se instalaron en el debate público, ocupando el rechazo de la violencia machista un lugar central.

“Se dio un gran salto en el último tiempo que me sorprende y me alegra. Y eso fue trayendo otras cosas, como son discutir si el piropo es acoso o no es acoso, o pensar que el sexo no consentido dentro de la pareja es violación. Hubo más denuncias por violencia pero también muchas mujeres no se animan porque las asusta mucho toda la información que circula”, explicó.

Leonor es operadora en violencia en Aparecidas, un centro de asistencia a mujeres que sufren violencia de género, que tiene sede en el CIC del barrio 2 de abril en Villa Madero, en el hospital Alberto Balestrini y en el centro médico Ramón Carrillo, ambos de Ciudad Evita. Junto a otros centros de atención, conforman una red de contención llamada “Construyendo Ciudadanía”.

Las cifras sobre la violencia contra las mujeres son alarmantes: cada 32 horas se registra un femicidio en Argentina y sólo en provincia de Buenos Aires, se realizan 500 denuncias por violencia todos los días. Sin embargo, Leonor explica que a pesar de que el camino para terminar con una situación de violencia es “costoso, penoso y muy doloroso, muchas mujeres logran salir”.

“Los obstáculos son muchos. Nosotros siempre decimos que la mujer que quiere salir de la violencia se le propone que corra una carrera, como si ella estuviera en alto rendimiento. Pero tiene zapatillas viejas, está ampollada, sin medias y en un camino lleno de baches. Y nosotros le pedimos que salga y que denuncie. Pero es una mujer herida, que no está apta para esa carrera. Entonces hay que ir acompañando ese proceso”, narró.

Para Girardi, en el movimiento de mujeres conviven diferentes situaciones: “hay un sector que va por delante y otro que lo vive y lo sufre más. Me parece que nosotras las mujeres, y el movimiento, las tenemos que tener el cuenta. No todas las mujeres están en el mismo lugar del camino en este proceso y en eso me parece que cuidarnos con notros también es ser respetuosa que algunas mujeres todavía no las pensaron y las están sufriendo y va a costar cambiarlas”.

Siguiendo esa idea, Girardi sostiene que los hombre también son “víctimas de este sistema patriarcal”. “El patriarcado es un armado cultural, en el que estamos todas y todos. Las mujeres no podemos ser enemigas entre nosotras ni tampoco ser enemigas entre los varones, que también son víctimas de este sistema patriarcal. Ellos son victimas y después victimizan”, aseveró.

Mientras las cifras de femicidios no cesan, el Estado avanza muy lentamente en diseñar un andamiaje institucional que permita desarmar las situaciones de violencia. “Hacen falta más recursos, hace falta acompañamiento del Estado mucho mas fuerte, como pude ser una propuesta económica para una mujer que no dejaban trabajar”, indicó Leonor.

A pesar de todo, en La Matanza el trabajo articulado que se lleva a cabo entre los diferentes centros asistenciales permitió dar a luz diferentes políticas de género, como es el protocolo de actuación para detectar situación de violencia en los hospitales. “El municipio armó junto a las diferentes organizaciones de la sociedad civil un protocolo de violencia de género con el que se puede diagnosticar a una mujer que sufrió violencia de género. Eso fue un gran avance pero todavía faltan más recursos”, cerró.