Saredi, en las últimas horas, se conoció un nuevo informe de la UCA, sobre la situación social y los datos sobre la pobreza. ¿Qué nos puede detallar al respecto?

– “Según los informes de la UCA, este año la pobreza llegó a 33,6%. En total son 13.600.000 de personas; 2,2 millones más que en 2017. En definitiva, se estima que hubo en el último año: casi 6.180 nuevos pobres por día. Son cifras alarmantes, ya que son informes serios, que se vienen brindando desde hace algunos años”.

¿Quiénes cree que son los más afectados con éstas altas cifras?

– “Según el informe, los jóvenes de 0 a 17 años son los más afectados por la pobreza. Uno de cada dos, son pobres. Nuestros chicos de La Matanza sin dudas, y los del conurbano son los más pobres de la Argentina. Es alarmante, ya que se trata del crecimiento más alto de toda la década, desde que comenzó la medición, superando los picos de los años 2014 y 2016”.

¿Y el grado de indigencia entonces, qué ha alcanzado?

– “De los 13,6 millones de pobres urbanos, hay 161.500 nuevos indigentes, con un crecimiento de 0,4 puntos, y suman 2.470.000 porque sus ingresos no alcanzan para cubrir el costo de una canasta básica de alimentos, dejando a la vista, las necesidades básicas insatisfechas, que sufre la población. Lamentablemente, fue el mayor salto y la mayor pobreza e indigencia afecta a los menores de 17 años. Subió del 44 al 51,7%. Son 931.700 nuevos chicos pobres, totalizando 6.255.000 niños que viven en hogares pobres, de los cuales el 10,9% (1.310.000) pertenecen a familias que no tienen ingresos para asegurar una alimentación básica”.

¿A qué período corresponden éstos datos?

-“Estos datos corresponden al tercer trimestre de este año, están actualizados y recalculados para toda la década y a los valores de las canastas básicas del INDEC. La canasta de pobreza de una familia tipo, en promedio, en el tercer trimestre pasado era de $ 20.360”.

¿Qué es lo que pudo hacer que esto se disparara y produjera?

“Este nuevo récord de pobreza, se produjo en un año duro, en el que se disparó el dólar, hubo inflación, cayó la actividad económica, se redujeron entre 15 y 20 puntos el poder de los salarios, las jubilaciones y las prestaciones sociales y además, se redujo la ocupación laboral tanto formal como informal”.

¿De quién es la responsabilidad que esto suceda en la Argentina?

– “Creo que nadie puede hacerse el distraído, ni las administraciones locales, ni las nacionales, por lo menos de las últimas décadas, porque distintos signos políticos han estado en puestos de responsabilidad, y en el caso de La Matanza, lo mismo. Algo se habrá hecho muy mal, para que suceda lo que está pasando con nuestros chicos, familias y pibes”.

Son cifras lamentables.

-“Si. Las cifras indicarían que 6 de cada 10 niños, en el Conurbano bonaerense son pobres. Las carencias educativas, de protección social, vivienda adecuada, saneamiento básico, acceso al agua segura y hábitat seguro. Los peores datos, los tenemos en La Matanza, ya que muestran que en el Gran Buenos Aires (GBA) el 58,5% de los niños, sufren al menos una privación no monetaria, privándose del el acceso al agua, seguida del hábitat, protección social y saneamiento y el dato es muy impactante, porque en nuestra región se concentra un tercio de la población total. Somos un municipio enorme, y vendríamos a ser como una especie de “quinta provincia”, con la cantidad de habitantes que tenemos”.

Es decir; que no hace falta ir o mirar al Norte Argentino, para asociarlo con la pobreza.

– “Exacto. Muchas veces se piensa que los lugares más pobres son el norte argentino, por ejemplo; pero la segunda peor región en términos de pobreza no monetaria es el centro, seguido del Norte Argentino, el Noroeste y Cuyo, y en la mejor ubicación está el Sur. Nosotros en La Matanza, estamos cerca del 60% y eso es concluyente.”

¿Por qué pasa esto en La Matanza, y en el conurbano, Dr. Saredi?

– “Pasa por distintos motivos. Creo que el acceso al agua y a las cloacas, con diversas obras de Aysa, tendría que avanzar más , y ello incluye el saneamiento. Estoy muy preocupado por el cruce de datos de pobreza con el nivel educativo, y con los hogares con padres y madres jóvenes. Allí la pobreza en niños, niñas y adolescentes supera el 70%, cuando el jefe o la jefa de hogar tiene menos de siete años de educación, y desciende al 22% cuando esa persona completó más de 12 años de educación”.

¿Qué cree usted que podría mejorar la calidad de vida de la gente en La Matanza?

– “Deberíamos ser sobre todo, más solidarios. Admito, que hay que destacar el trabajo de Aysa, que de alguna manera, viene avanzando y el trabajo de la Gobernación de la Provincia de Bs. As., que primero regulariza los títulos de propiedad, y propende junto a la Iglesia, la urbanización de villas y asentamientos. Se debe trabajar mucho en la educación. Trabajar y poner en práctica los valores, tratar el tema del embarazo adolescente, ayudar a miles de mujeres que son madres solas y tienen a sus chicos, a las familias muy jóvenes, y hasta buscar un nivel de contención, para miles de nuestros pibes, con soluciones necesarias, innovadoras y eficaces”.