Una seguidilla de robos a mano armada mantiene en alerta a los choferes de la empresa de colectivos La Cabaña, quienes reclaman que se tomen mayores medidas de seguridad para que puedan llevar a cabo su trabajo.

“Desde el 20 de diciembre hasta la fecha tuvimos 16 robos, tengo todo documentado con denuncias”, aseveró en diálogo con MD Adrián Fabian Méndez, delegado de la UTA en la empresa.

Según explicó el colectivero, la modalidad de robo es similar en todos los hechos delictivos ocurridos en el último tiempo: “suben, le ponen un revólver en la cabeza al chófer, le dicen que maneje despacio y le roban al pasajero, siempre apuntando uno al chofer. Cuando se van a bajar, le dicen ‘no hagas nada raro porque te metemos un tiro'”.

El último asalto registrado ocurrió ayer a la tarde en Rafael Castillo, cuando un hombre subió a robar con un arma de fuego al interno 428 de la línea 317. Los pasajeros reaccionaron y lograron reducirlo, pero el delincuente llegó a disparar su arma dentro de la unidad. Afortunadamente, no hubo heridos.

“El chófer se encuentra bien porque el tiro pegó debajo del asiento. Fueron dos tiros pero gracias a dios no le pegaron”, comentó Méndez sobre el episodio. Además, aseguró que casi al mismo tiempo hubo otro asalto “en el interno 349 de la (línea) 298, también con arma de fuego”. “El sábado anterior tuvimos otro hecho también. Esto es lo que rebalsó el vaso”, añadió.

Cansados de ser asaltados, los choferes de la empresa convocaron ayer a un paro que duró pocas horas. Si bien la medida de fuerza iba a continuar por 24 horas este martes, la presión de la empresa hizo que se levantara la medida. “La empresa le descuenta la hora a los choferes. Encima que sufren el robo, les descuentan plata y después los presionan laboralmente”, denunció Méndez.

Por otro lado, este martes por la mañana mantuvieron un encuentro con las autoridades policiales para acordar reforzar la seguridad en los colectivos de toda La Matanza. “Las reuniones con la policía son constantes”, afirmó el gremialista, quien no descartó que los colectiveros se movilicen a la Casa de gobierno provincial y al Palacio municipal para presionar por una solución.

“No queremos sufrir lo de Leandro Alcaraz, es como que se están ensañando con nosotros. Yo como delegado no quiero sufrir que tengamos que velar a un compañero en una casa velatoria”, cerró.