La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) habilitó este lunes la comercialización al público del misoprostol para uso ginecológico, por lo que el medicamento utilizado para interrumpir embarazos estará disponible en todas las farmacias del país.

El organismo dio lugar al pedido realizado por organizaciones de derechos humanos y feministas y habilitó que el nuevo producto esté disponible en 12 pastillas (la cantidad necesaria para un aborto y que no sobre medicación) y que se pueda comprar bajo receta archivada.

Esto último quiere decir que un profesional de la salud será quién podrá recetar a sus pacientes la droga cuando consideren que la mujer está bajo alguna de las circunstancias que prevé la la ley para la interrupción del embarazo. Antes su disposición sólo estaba habilitada para el ámbito hospitalario.

Cabe recordar que el misoprostol es una de las drogas recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para interrumpir el embarazo de manera segura y ambulatoria.

Si bien actualmente es posible comprar misoprostrol en las farmacias, su uso no estaba destinado para fines ginecológicos, sino gástricos. Se trata de las pastillas vendidas bajo el nombre de Oxaprost, un combinado con diclofenac y misoprostol que vale más de $4000 el pack de 16 pastillas.

Con la nueva disposición estatal, un sólo laboratorio tiene el aval de producir y comercializar en farmacias el medicamento: el Laboratorio Domínguez. La firma producirá pastillas de misoprostol para uso ginecológico a través de la marca MISOP 200 y tendrá el producto disponible para fin de año.

Sin embargo, existen otras firmas que producen misoprostol y lo distribuyen en hospitales y centros de salud. Tal es el caso del Laboratorio Industrial Farmacéutico (LIF) Sociedad del Estado de Santa Fé, que desde marzo de este año fabrica el medicamento.