Por Pablo Pagura*

El camino hacia el 27 de Octubre será un recorrido atravesado por la crisis económica, social y un (casi) default, o reperfilamiento (a gusto del lector) mediante. Aquí una interpretación de lo que nos dejaron las PASO y las últimas encuestas, que nos permitirá aproximarnos a lo que pueda suceder.

¿Qué pudimos apreciar desde finalizadas las PASO en nuestras últimas encuestas?

En las mediciones qué realizamos desde la consultora Proyección, desde inicio de año, avizoramos a los problemas económicos (alta inflación, suba del dólar, suba de tarifas) y sociales (desempleo, pobreza, hambre) como la preocupación principal de un 60% de los encuestados.

Todas problemáticas que se profundizaron luego del 11-A y que muestran un gobierno que está atravesando una fuerte caída en su imagen, en parte producto de la derrota electoral y en parte consecuencia de su propio encerrona, consecuencia de una campaña centrada en ejes secundarios para las mayorías.

El oficialismo a menos de un mes de la elección definitiva, no se ha metido con la discusión económica y social, ha agravado las dificultades y luego de las PASO ha elaborado un plan de contingencias (quita de IVA a productos básicos, aumento del mínimo no imponible) qué han sido leído como electoralista y medidas tardías e ineficientes, para el 56% de los consultados de nuestro trabajo de fines de Agosto. A esto se le puede sumar la discusión y polémica por el bono de $5000 qué ya varias Pymes han adelantado qué no podrán costear.

En nuestras últimas mediciones a niveles locales y nacional, vemos que este escenario se agrava aún más, ya que en todos los casos el 65% de los encuestados piensa qué el gobierno no tiene la capacidad para resolver la situación económica y cuando indagamos por la responsabilidad de los problemas económicos, más de la mitad indica que la principal responsabilidad la tiene la gestión Macri.

Además la apreciación de una victoria de la Fórmula Fernández-Fernández es mucho más tangible qué en la previa a las PASO. Hoy un 64,5 ve ese escenario posible frente a sólo un 28,9 qué ve como ganador a Macri el 27 de Octubre.

La derrota agrega además un componente nuevo para el escenario político de Juntos por el Cambio. La tensión interna entre candidatos que se esconden, empezando por el propio presidente y la gobernadora, agrega otro factor donde el arrastre de la boleta termina siendo perjudicial para aquellos intendentes qué se jactaban de tener una reeleccion segura. El deterioro hace que Ramiro Tagliaferro (Morón), Néstor Grindetti (Lanús), Martiniano Molina (Quilmes), Julio Garro (La Plata), entre otros, pongan en duda la continuidad en sus territorios e inicien una campaña algo bochornosa incitando al corte de boleta. En un trabajo reciente en la localidad de Morón, del 11 al 21 de Septiembre, vemos que Lucas Ghi estaría ganando la intendencia con un 47,9% de los votos ante un 34,6% de Ramiro Tagliaferro.

El peligro de los territorios llega a límites impensados sin lugar a dudas apenas un mes atrás. En nuestro último relevamiento en CABA a fines de Septiembre el 48,6% de los encuestados indicaron qué votarían a Horacio Rodríguez Larreta y el 38,7% a Matías Lammens, generando un escenario de Balotaje.

En conclusión podemos decir que un gobierno que obvió lo esencial, la economía y la situación social, que apelo a ejes secundarios y a una subjetividad construida a partir de Fake News, Big Data y una gran protección de un amplio abanico de medios afines, ha quedado fuertemente golpeado por la realidad política, que lo ha puesto en jaque, con descontado mate para el mes de Octubre.

* Sociólogo y analista en Consultora Proyección.