“Nadie fue penalmente responsable por su muerte”. Con esas palabras, el fallo del juez federal Gustavo Lleral ordenó el cierre de la investigación por la desaparición y muerte de Santiago Maldonado.

Para el juez el fallecimiento del joven se produjo por una “sumatoria de incidencias” y dispuso la absolución del gendarme Emmanuel Echazú, único imputado en la causa. El fallo llegó 24 horas después de conocerse los resultados de los análisis hechos en los laboratorios del INTI sobre un conjunto de DNI similares al que llevaba el joven artesano.

El peritaje dio como resultado que los documentos no fueron afectados por el agua a lo largo de 90 días y esto podría explicar por qué el DNI del joven se encontraba en buen estado cuando fue encontrado junto a su cuerpo. Además, la disposición coincide con el pedido de cierre de la causa por parte del gobierno.

La pericia del DNI fue un procedimiento cuestionado por la familia de Maldonado desde el día 1 y se espera que apelen el fallo. A través de un comunicado publicado ayer en las redes, denunciaron que la pericia “la hemos impugnado, ya que se desconocían y se desconocen aún, las condiciones en las que estuvo el cuerpo de Santiago y, en consecuencia, su DNI”.

“Los resultados jamás arrojarán un resultado cierto, ya que la pericia no se realizó en el lugar del hecho (Río Chubut)”, sostuvieron.

Y de manera premonitoria, anticiparon el desenlace judicial que tuvo la pericia en la causa: “El objetivo de esta pericia era decir que la autopsia y esta prueba confirmaban la mentira que se quiso instalar: que el cuerpo siempre estuvo en ese lugar”.

Asimismo, la familia recordó que los peritos de la morgue de la Corte Suprema que realizaron la autopsia les informaron que “no podían afirmar que el cuerpo de Santiago haya estado siempre en el mismo lugar en el que fue encontrado, ni cuando murió, ni dónde, ni cómo, ni pudieron establecer cuantos días estuvo en el agua”.

Santiago Maldonado tenía 28 años. Desapareció en medio de una violenta represión ilegal (sin orden de un juez) desatada luego de un operativo de desalojo a manos de Gendarmería, el 1 de agosto de 2017 en la localidad de Cushamen, Chubut.

Su cuerpo apareció en aguas del río Chubut, el 17 de octubre de ese mismo año, tras estar 77 días desaparecido y de múltiples irregularidades en la investigación de su desaparición. De hecho, los buzos de Prefectura encontraron el cuerpo de Maldonado flotando en un sector del Río Chubut que había sido revisado seis veces antes.