Foto: Santiago Filipuzzi (La Nación)

Este jueves se dio un paso más hacia la unidad del sindicalismo. En un Congreso con delegados de todos sus sindicatos, la Central de Trabajadores de Argentina (CTA) que conduce el docente Hugo Yasky votó por unanimidad volver a integrar la Confederación General del Trabajo (CGT).

El acto se llevó a cabo con un fuerte respaldo al Frente de Todos. El cierre de la actividad estuvo en manos de Máximo Kirchner y de Alberto Fernández, quienes apoyaron el gesto para terminar con la dispersión del movimiento obrero de los últimos años.

La CTA se conformó hace 28 años, en 1992, debido a la posición de respaldo que brindaron los sindicatos principales de la CGT al gobierno de Carlos Menem. Pero las viejas disputas quedaron atrás: “por unanimidad, la CTA se encamina hacia la unidad de la clase trabajadores con la CGT”, celebró Hugo Yasky, durante el acto llevado a cabo en Lanús, que contó con la presencia de Hugo Moyano, Sergio Palazzo, Omar Plaini, Axel Kicillof y Verónica Magario, entre otros dirigentes.

En ese sentido, Yasky ratificó el respaldo a la fórmula presidencial del Frente De Todos y llamó a “participar del diálogo de la concertación social”, que promueve Alberto Fernández, reuniendo a sectores de la producción y del trabajo para hacerle frente a la crisis económica.

Entre los dirigentes presentes también estuvo Pablo Micheli, líder de la otra fracción de la CTA que se escindió de la de Yasky en 2010. En 2016 hubo un intento de unificación de las dos corrientes, pero las internas y fracturas dentro de la CTA de Micheli hicieron que se ralentizara el proceso. De todas formas, el dirigente mostró intención de seguir los pasos de Yasky, aunque propuso armar otro triunvirato para conducir la CGT.

“Estamos de acuerdo con la unidad pero no con amontonar, no nos convence que Daer fuera el que quede bien parado y termine conduciendo este proceso de unificación”, analizó esta semana en diálogo con AM 530.