La primer medida de Jair Bolsonaro como presidente de Brasil fue reducir el salario mínimo a 998 reales, ya que su antecesor, Michel Temer, había enviado un proyecto al Congreso que lo ubicada en 1006 reales.

Esta reducción significa una reducción anual de 106 reales para casi 48 millones de personas. Según el instituto de estadística brasileño, el salario mínimo sólo cubre el 25% de las necesidades básicas de una familia.

Unas horas antes, Bolsonaro había asumido como primer mandatario del país vecino y realizó promesas que van en contra de la preservación del Amazonas, de las políticas a favor de las mujeres e identidades disidentes y una liberalización brusca del mercado local.

Brasil representa el principal socio comercial de Argentina y es incierto el impacto que tendrá en nuestro país las medidas que vaya a tomar el ex militar desde el Palacio del Planalto.

El único representante argentino en la asunción fue el canciller Jorge Faurie, ya que ni Mauricio Macri, ni Gabriela Michetti participaron del evento. El único líder internacional presente fue el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y es un claro mensaje del alineamiento político de Bolsonaro con EE.UU e Israel.