La decisión del Tribunal Supremo supone un golpe para la administración de Theresa May

El Tribunal Supremo británico determinó que la primera ministra, Theresa May, no puede activar la salida del Reino Unido de la Unión Europea sin recibir la aprobación del Parlamento. El llamado “Brexit” fue referendado este año, lo que provocó la renuncia del entonces primer ministro David Cameron.

La decisión del máximo tribunal del Reino Unido, que es vista como una puja de equilibrio de poder, da razón a los cuestionamientos hacia el poder Ejecutivo, que pretendía iniciar la desconexión sin convocar al poder legislativo.

La primer ministra, líder del Partido Conservador, había manifestado su intención de activar la separación de la Unión Europea antes de abril del año próximo, pero la decisión del Tribunal complicó sus planes. Desde su Gobierno alegaron que la demanda es un intento de obstaculizar el resultado del referendum que definió la salida.