A poco de comenzar el 2019, Cambiemos baraja la posibilidad de adelantar las elecciones en la provincia de Buenos Aires para lograr debilitar la posición de Cristina Kirchner y, asegurando el triunfo de María Eugenia Vidal, catapultar el triunfo a nivel nacional de Mauricio Macri.

El desdoblamiento era resistido por el oficialismo pero en los últimos días comenzó a ser difundida en diversos medios la seria posibilidad de avanzar en la medida. La decisión se tomará en febrero a más tardar.

De hecho, la Legislatura creó a principios de diciembre la Comisión Bicameral para estudiar la posibilidad de desdoblar las elecciones y adelantar las provinciales. La medida la había pedido la oposición como una condición para facilitar los votos para aprobar el presupuesto 2019, la suba de impuestos y el endeudamiento.

Es que los intendentes del Frente Renovador y el peronismo no kirchnerista quieren evitar verse debilitados en las elecciones por una polarización entre el candidato de (o la propia) Cristina Fernández de Kirchner y María Eugenia Vidal.

En ese sentido, Vidal no negó avanzar en tal dirección. “Todavía no es tiempo para definir ni candidatura ni tomar definiciones sobre el calendario electoral”, dijo ayer consultada por la prensa en un acto en Saavedra y aseguró que “lo vamos a hacer más cerca del mes de marzo y en conjunto con el presidente (Mauricio Macri)”.

Así las cosas, el objetivo es debilitar la posición de Cristina en la boleta bonaerense para arrastrar votos a los intendentes kirchneristas del conurbano. De esa forma, quedaría instalado un escenario triunfante de Cambiemos en la provincia que catapulte el triunfo de las elecciones presidenciales meses después.