El secretario general del Sindicato de Empleados de la ex Caja de Subsidios Familiares para el Personal de la Industria (SECASFPI), Carlos Ortega, calificó hoy de una “farsa” el “acuerdo de gobernabilidad” que promueve el gobierno nacional y aseguró “aquel dirigente que no esté pensando en términos de unidad, es funcional a la continuidad de Macri”. Además, destacó “nadie puede negar la contundencia del paro realizado el 30 de abril en repudio de la actual política económica que prioriza al sistema financiero por sobre el productivo y los intereses del ciudadano de a pie”.

En ese sentido, Ortega cuestionó: “el “decálogo de gobernabilidad” es una farsa que insulta la inteligencia del pueblo argentino. Faltando siete meses para abandonar el gobierno, y luego de llevar al país a la ruina, el presidente convoca a sectores de la oposición a convalidar sus políticas económicas y los compromisos asumidos con el FMI”, y remarcó “estoy de acuerdo en que aquel dirigente que no quiera construir la unidad de peronismo, está trabajando para Macri. Me sumo a esa mirada y digo: aquel dirigente que no esté pensando en términos de unidad, es funcional a la continuidad de Cambiemos”.

Por otra parte, el sindicalista afirmó “está claro que el presidente está mirando otro canal. Si estas son las bases sobre las que pretende continuar gobernando, alguien le tiene que avisar que desde enero último a esta parte, ya emigraron 10 mil jóvenes al exterior; que en un año se destruyeron más de 250 mil puestos de trabajo y que cada hora que pasa, 66 argentinos se queda sin su empleo”, y agregó “se está favoreciendo de manera expresa a sectores oligárquicos asociados al capital financiero internacional”.

“El decálogo que propone el gobierno no es otra cosa que un aval para la Deuda Externa, la Reforma Laboral, la Reforma Previsional, así como para otras políticas de su plan de mayor ajuste” sostuvo Ortega, y señaló “ningún partido político de la oposición, por más inconsecuente que haya sido con los intereses de las causas populares, puede rebajarse a la ignominia de un “acuerdo de gobernabilidad” que implicarla consentir el sometimiento total a las políticas del FMI”.

Finalmente, Ortega concluyó “el panorama no puede ser peor y sólo estamos viendo cómo llegamos a octubre con el menor daño posible. Si queremos volver a tener un futuro, el único camino es la unidad y a través de las urnas volver a recuperar el timón del país”.