Cristina Fernández de Kirchner acompañó la jura del intendente frente la Catedral de San Justo. Su presencia había sido confirmada por el propio Espinoza apenas una hora antes del acto a través de las redes sociales.
En el cierre del acto, la vicepresidenta cuestionó la inequidad en el reparto de los recursos como uno de los ejes centrales de los problemas que quiere abordar Alberto Fernández con la convocatoria a crear un Consejo Federal Económico y Social.

En ese sentido, destacó que “para que nuestro país sea más justo, los recursos deberían distribuirse con mayor igualdad”, y, con cifras, ejemplificó con la diferencia entre los presupuestos porteño y matancero.

“La Matanza tiene 325 kilómetros cuadrados, viven en ella 2.400.000 compatriotas, y el presupuesto 2019 fue de 10 mil millones de pesos. La Capital, con 100 kilómetros cuadrados menos y una cantidad similar de habitantes, tuvo un presupuesto de 350 mil millones de pesos”, dijo, al tiempo que expresó ” confío en que no va haber distinciones entre peronistas y no peronistas, y vamos a poder abordar racionalmente una mejor distribución de los recursos para que no haya tan pocos privilegiados y tantos necesitados”.

Cristina recordó que, durante la administración macrista, “en 2016 se le dió 2,4% de coparticipación federal a la Ciudad, que la convierten hoy en la ciudad más rica del país. De un país en donde volvió el hambre como hacía tiempo no se veía”, al que describió como “un modelo que construye un túnel para que a los vecinos de Puerto Madero no los molesten los camiones mientras se inunda medio Buenos Aires”.

También alertó que “los que vinieron a concentrar esas riquezas, son a los que les conviene que nos peleemos. Para eso inventaron la famosa grieta, para tenernos entretenidos mientras se fugaban millones de dólares al exterior”, y agregó que “que no nos desvíen de los verdaderos problemas ni nos mientas más, porque también les habían hecho creer que el problema era que había trabajadores o clase medía que tenían un celular o un aire acondicionado y que, si dejaban de tenerlos, se iban a solucionar los problemas”.

Cristina convocó a discutir estos problemas “en cada municipio, en el colegio, en la parroquia, en el sindicato, en el barrio, en la universidad, en la fábrica, porque tenemos la necesidad imperiosa de construir un país diferente” y manifestó un “agradecimiento infinito al pueblo de La Matanza” al finalizar su discurso.