El hecho se produjo ayer por la tarde en la intersección de la calle Lavadero y Av. Cristianía, correspondiente a una de las esquinas de la Plaza Atalaya.

Según el relato de testigos, a el diario Popular, uno de los patrulleros venía a “más de 100 kilómetros por hora” y se incrustó en un local de Rapipago, lo que pudo terminar en una tragedia.

Aún no trascendieron los motivos que hicieron que el vehículo policial circulara a alta velocidad por una zona caracterizada por la gran cantidad de movimiento de personas.