Vecinos de la localidad de Ciudad Evita alertan por el avance de las construcciones ilegales en terrenos fiscales de la zona del sitio arqueológico Tres Ombúes, con la remoción de los tres ejemplares de esa especie que estaban plantados hace más de 100 años.

El sitio está ubicado en la intersección de Camino de Cintura y la Autopista Ricchieri, que constituye un reservorio natural de agua al estar emplazado sobre humedales del Río Matanza. Las nuevas construcciones comenzaron a provocar algunos anegamientos en la localidad y en el partido vecino de Esteban Echeverría.

“Los primeros terrenos los tomó la familia de María Isabel Carballo. Ella vive en el lugar por tomar el predio. Fue loteando y vendiendo el predio, que el ilegal porque al ser terrenos fiscales no se puede ni lotear ni vender”, aseguró Nadia Desimone, del Colectivo Tres Ombúes, en diálogo con MD.

Desimone agregó que “el yacimiento quedó fuera de la zona de la reserva natural de Ciudad Evita por el problema territorial que hay y el municipio decidió dejarlo fuera”.

El Instituto Nacional de Pensamiento Latinoamericano reconoció a ese lugar como un yacimiento arqueológico que debía preservarse, pero ahora peligra su continuidad. El conflicto comenzó en 2012 cuando las casas comenzaron a elevarse con 2 o 3 pisos.

“No hubo control de parte del municipio ni del Estado Nacional, que es el propietario de esas parcelas. Lo que eran 2 o 3 casitas se convirtió en un negociado inmobiliario”, puntualizó Nadia.

Y agregó: “Por otro lado, está Rolando Pardo, que es un vecino de la colectividad boliviana y trae a gente de su comunidad engañada al lugar para que compre los terrenos. Estamos hablando de inversiones de $300 mil o $400 mil por terreno”.

En esa línea, el municipio tuvo la intención de construir una nueva planta del CEAMSE en esos terrenos, pero la iniciativa no pudo concretarse por la resistencia que despertó en los vecinos.

“Nuestra idea no es sacar a la gente, pero sí que nos permitan ingresar para delimitar el predio. Ellos se negaron aludiendo que son dueños, cosa que no es real porque no tienen ningún boleto de compra-venta”, subrayó Desimone.

Ante esta situación, las organizaciones ambientalistas, originarias y habitantes de la zona decidieron judicializar el hecho en el Juzgado Federal N°2 de San Martín, que se pronunció a favor de detener las construcciones y preservar el patrimonio cultural.

“Carballo quiere que la reconozcan en la justicia como poseedora, pero todas las veces que se ha presentado la justicia falla en contra porque está pidiendo 300 o 400 hectáreas. Los terrenos donde ella vive no tienen ningún reconocimiento por parte del Estado”, agregaron desde Tres Ombúes.

Los denunciantes aseguran que la Secretaría de Planeamiento Urbano municipal realizó controles en la zona hasta el año pasado y pusieron fajas de clausura, pero fueron arrancadas.

“Trajeron gente de otros barrios e ingresaron elementos de construcción para armar casillas sobre el yacimiento. El yacimiento está tomado y el municipio no frena las obras”, puntualizó Nadia en charla con este medio.

En este momento, diferentes organizaciones están convocando a una marcha el próximo sábado 10 de noviembre a las 14 horas en la entrada del predio para poder ingresar y reclamar que se demilite el terreno del yacimiento.

Con ese motivo, Desimone recordó que “la Agencia de Administración de Bienes del Estado fue al lugar para delimitarlo y la gente desde adentro les revoleó piedrazos y les rompieron la camioneta. La policía no da a basto, están en una entrada y hay 5 caminos para ingresar al predio”.