Las tomas de los terrenos linderos al Club Social y Deportivo Liniers tuvieron en vilo a los vecinos de San Justo, que debieron organizarse para hacer frente al problema. Desde la semana pasada, todos los días fueron encontrando personas delimitando fracciones del predio con la intención de instalarse y construir casillas.

Matanza Digital se acercó al lugar y dialogó con María, una de las vecinas, quien explicó que tras los violentos episodios del viernes la Policía se quedó vigilando el lugar. “La Guardia Urbana se instaló custodiando las calles, rotan los turnos y la verdad es que nos están cuidando”, afirmó con agradecimiento.

En el día de ayer, “entre treinta y cuarenta personas” quisieron volver a intentar ingresar a los terrenos y se enfrentaron con la Policía. Luego de ver frustrada la ocupación, se dirigieron hacia Camino de Cintura y realizaron un corte para pedir soluciones habitacionales.

Según continuó explicando María, esas porciones del predio “están cedidas como plazas” y no es posible construir viviendas porque “por abajo pasan las tuberías de gas”, en referencia a que, a pocos metros doblando la esquina rumbo hacia la Av. Crovara, está instalada la planta de gas de YPF.

La cuestión, entonces, no pasa solamente por la prevención que brinden las fuerzas de seguridad para evitar las tomas que están sucediendo en diferentes puntos de La Matanza, sino también por las soluciones habitacionales que pueda ofrecer el Estado a quienes lo necesitan y por los tiempos de acción de la Justicia.

Hasta el momento, el Municipio se comprometió a mantener la Guardia Urbana durante quince días, medida que fue solicitada desde la Fiscalía N°5 de San Justo. Desde dicha Fiscalía le explicaron a los vecinos que las tomas son ilegales, que la Policía va a continuar evitando la ocupación, pero el temor de María y los vecinos es “¿hasta cuándo?”.