Tras haber ganado ampliamente las elecciones hace tres semanas, Luis Arce asumió como nuevo Presidente del Estado Plurinacional de Bolivia. En la ceremonia oficial se hicieron presentes los mandatarios de distintos países de América y de otros continentes, entre los que estuvo Alberto Fernández.

Luego del acto formal, en el que David Choquehuanca asumió como Vicepresidente, se realizaron festejos y desfiles en las calles “por la Recuperación de la Democracia en Bolivia”. De la comitiva argentina que viajó para presenciar la asunción de Arce y de Choquehuanca también fue parte el Ministro de Relaciones Exteriores, Felipe Solá.

Antes de cruzar hacia el país vecino, Fernández se reunió con Evo Morales, a quien dio asilo político desde que fue derrocado por un golpe de Estado tras haber ganado las elecciones del año pasado. El mismo Morales, quien recién ahora pudo volver a Bolivia, fue a visitar especialmente a Milagro Sala en Jujuy.

El ex presidente del país limítrofe agradeció especialmente a Alberto Fernández “por haber hecho lo imposible para sacarme vivo de Bolivia” y destacó la colaboración del Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, y de su par paraguayo, Mario Abdo. También agradeció a la Argentina “por recibirnos con los brazos abiertos y resistir numerosas presiones externas”.

Arce y Choquehuanca, apoyados por Evo Morales, obtuvieron el 52% de los votos y superaron al candidato de Comunidad Ciudadana, Carlos Mesa, quien llegó al 31% y no le alcanzó para acceder a una segunda vuelta. El partido MAS, entonces, vuelve a gobernar Bolivia luego del período de facto de Jeanine Áñez.