La industria matancera atraviesa una de las peores situaciones de los últimos años, pero las expectativas por el cambio de gobierno hace que el empresariado mantenga las esperanzas.

Eso es lo que se desprende de los datos que arrojó la última Encuesta Municipal de la Actividad Industrial realizada en el entre julio y septiembre de este año, donde más de la mitad, el 52%, cree que su situación mejorará, mientras que el año pasado sólo el 20% creía que mejoraría.

Según informaron desde la secretaría que comanda Débora Giorgi, la situación hace que las empresas hayan empezado a desplegar diversas estrategias, como el adelanto de vacaciones y la eliminación de horas extras, para “aguantar” hasta que la situación económica mejore.

La condición de posibilidad para que la actividad vuelva a crecer, es que se recupere el poder adquisitivo de los asalariados. Es que la abrumadora mayoría de las industrias fabriles de La Matanza produce para el mercado interno.

Según los números difundidos por la Encuesta, el 87% de las empresas no exportan sus productos, y de las que lo hacen, sólo el 4% exporta más del diez por ciento de sus ventas. Por otro lado, muy pocas empresas lograron beneficiarse por el impulso “dinamizador” que causó la devaluación del 12 agosto: sólo el 26% de los pocos industriales que exportan se vieron beneficiados respecto del 2018, mientras que el 58% considera que se encuentra igual y un 16% que empeoró.

En ese sentido, el podio de las principales preocupaciones lo encabeza la Caída de las Ventas del Mercado Interno (91%), siguiéndole la Inflación (90%), la Devaluación (86%), el Costo Impositivo (81%) y la Dificultas en la cadena de pagos (70%).

Otro dato interesante que se desprende del estudio, es que disminuyó el porcentaje de empresas que despidió personal (un 26% afirmó hacerlo) respecto al año pasado (lo hizo el 35%). También disminuyó el porcentaje de empresas que suspendió personal en 2019 (5%) respecto de 2018 (15%), o que redujo horas de la jornada laboral (cayó de 23% al 20%).

Lo paradójico de esta situación, es que se da en un contexto de fuerte caída de la rentabilidad empresarial: el 95% considera que en 2019 ganaron menos. De ese total, un 52% considera que la rentabilidad cayó mucho, cuando en 2018 ese número de empresarios en esa situación era del 39%. Eso se tradujo en la baja inversión que hubo el último año: sólo el 20% informó haber invertido en 2019.

Desde la cartera de Producción, afirmaron que esta dinámica -aparentemente contradictoria- se explica por dos motivos. En primer lugar, porque la dotación de personal ya era baja, es decir, que muchas empresas alcanzaron un “piso” de personal donde ya no pueden avanzar despidiendo sin afectar sensiblemente la producción. Y en segundo, debido a la mejora de las expectativas luego de las PASO, que hace que las empresas decidan conservar al personal, muchas veces calificado o con experiencia en el rubro.

Así las cosas, la recesión y la caída del consumo, junto con la apertura de las importaciones y el aumento de costos (vía tarifas), fueron una combinación que golpeó fuertemente a las fábricas y cerró miles de empresas. De hecho, según la Encuesta, la caída interanual de las ventas comparando el tercer trimestre de 2018 con el de 2019 es del 61%.

Un verdadero “industricidio”, según lo caracterizó la secretaria Giorgi. El municipio estima que en La Matanza cerraron entre 700 y 800 establecimientos fabriles en estos últimos 4 años. El número se desprende de la proyección de los datos de empleadores que aporta la AFIP. A nivel nacional -actualizado hasta agosto- el número es de 19.131.

*La Encuesta Municipal de la Actividad Industrial se trata de una encuesta telefónica realizada a industrias de todo el distrito, ajustada por representación sectorial, de tamaño y ubicación de La Matanza. Para este último estudio, se encuestaron a 155 empresas.