El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) n° 4 condenó a Gabriel David Marino, de 25 años, a prisión perpetua por el asesinato de la dirigente trans Diana Sacayán. Se trata de una condena histórica, donde por primera vez un tribunal federal utilizó la carátula de “travesticidio” para una condena, tal como propuso el fiscal y la querella.

Marino fue considerado responsable del “homicidio triplemente agravado por odio de género, por violencia de género y por el vínculo” de Sacayán, según había pedido el fiscal Ariel Yapur en los alegatos, aumentando así su condena final.

El condenado mantenía un vínculo afectivo con la dirigente social, a quién contactaba por teléfono y a través de las redes sociales y a quien visitaba seguido, además, en su domicilio.

El fiscal Yapur dio por probado que Marino mató a la referente en “circunstancias que permiten afirmar que el hecho guarda relación con su condición de mujer trans”. Para eso fue clave la identificación del sujeto a través de dos cámaras de seguridad cercanas al domicilio de la víctima, ubicado en el barrio porteño de Flores.

Tras la condena al acusado, la justicia aún debe identificar a otro joven que fue visto salir corriendo del departamento de Sacayán junto a Marino, el día 11 de octubre de 2015, día en el que fue asesinada la dirigente.

Sacayán fue una importante activista social que impulsó la sanción de la ley de cupo laboral trans en la provincia de Buenos Aires y en 2012 obtuvo su DNI femenino, otorgado por la entonces presidente Cristina Kirchner. Era miembro del equipo del Programa de Diversidad Sexual del Inadi, líder de la Asociación Internacional de Lesbianas, Gays y Bisexuales (ILGA) y dirigente del Movimiento Antidiscriminatorio de Liberación (MAL).