Los líderes del Sindicato de Jaboneros y Afines fueron denunciados por manejar una red de trata que explotaba a adolescentes en una quinta del gremio, ubicada en la calle Miguel Cané al 4300,  en Villa Luzuriaga.

Tras un pedido del fiscal Sebastián Basso, el juez federal de Morón Martín Ramos citó a indagatoria a los secretarios generales del sindicato, Sergio Gabriel Toro, vicepresidente de la Federación de Trabajadores Jaboneros y Afines de la República Argentina y Rubén Alberto Olalla, su presidente.

Además, la Justicia ya detuvo a tres personas que eran las responsables del predio, que ofrecía fiestas para eventos sociales y sindicales. Están acusadas de captar a las víctimas con falsas promesas de trabajo para ser mozas o tareas de limpieza, pero al poco tiempo las obligaban a prostituirse. Estas tenían entre 14 y 22 años.

Según el fiscal, el hombre que captaba a las víctimas se llama Fernando Pablo Escobar, quien estaba a cargo de la administración del predio y tiene antecedentes por violación. “La quinta se promocionaba para eventos tanto sociales como sindicales”, explicó Basso al diario Clarín.

La sospecha es que Escobar amenazaba con armas a las víctimas y les mostraba fotos de sus familiares bajo la advertencia de que si no accedían a prostituirse mataría a los familiares. La investigación tiene contabilizadas al menos 14 adolescentes que fueron víctimas de la red que funcionó desde octubre de 2016 hasta ahora.