Foto: Google Stree View.

Un grupo de vecinos de Isidro Casanova reclama la recuperación de la Sociedad de Fomento El Atalaya, denunciando que desde hace 19 años no presenta balances ni convoca a una reunión de socios y actualmente no reconoce la autoridad de la nueva comisión directiva.

“Está funcionando de manera ilegal, porque las autoridades elegidas por los socios no están dentro de la sociedad”, explicó en diálogo con MD, Román Mendoza, vicepresidente de la comisión directiva.

Según comentó Mendoza, en el año 2015 un grupo de vecinos comenzó la normalización del lugar, proceso que terminó el 28 de mayo de 2017, cuando “se hizo la asamblea de socios que les permitió crear una nueva comisión directiva” del lugar. Esta nueva conformación fue reconocida jurídicamente por el ministerio de Justicia bonaerense, documento adjunto en esta publicación.

El conflicto surgió porque la persona que dirige actualmente El Atalaya se negó a reconocer a la nueva comisión y se “atrincheró” en el lugar. “Oscar ‘Cacho’ Rodríguez es el que está metido en forma ilegal dentro de la sociedad de fomento. Es hermano de un oficial jefe retirado de la policía bonaerense, el se escuda en la autoridad de su hermano para amedrentar a la mayoría de los vecinos”, denunció Mendoza.

“Nosotros si nos acercamos, este hombre viene y nos amenaza que nos va a golpear. Y los vecinos tienen miedo porque muchos son personas mayores”, agregó, acusando a Rodríguez de sacar rédito económico de la situación. “Él vive de esto. Le cobra a todos los socios una cuota social, pero ni tiene el libro de socios porque lo tenemos nosotros en nuestro poder. También cobra por el alquiler de los espacios”.

El conflicto está judicializado y sigue su camino en el Juzgado Civil y Comercial n° 8 de La Matanza. “Se está pidiendo al reivindicación de la propiedad, pero seguramente tengamos que tramitar un desalojo porque la persona no tiene intención de irse”, comentó Mendoza.

Mientras tanto, la apuesta de la comisión es ganar la calle y sumar el apoyo de la mayor cantidad de vecinos del barrio en su causa. Por eso, el sábado pasado organizaron un festival en la puerta de la sociedad, que se ubica en Bruselas 1801, reclamando su restitución.

“Participaron unos 60 chicos del barrio. Hubo juegos como peloteros, metegol y sector de arte para que los chicos dibujen. También se armó una tirolesa, en otra parte de la cuadra se armó un circuito motriz, con juego de kermés, jockey, dribles. Estuvo muy bueno, se divirtieron muchísimo todos”, comentó Mendoza.

Desde las redes sociales de la Sociedad de Fomento -que controla el personal que responde a Rodríguez- cuestionaron la iniciativa y aclararon que los “conflictos iniciados por terceros deberán ser resueltos por las vías legales correspondientes” y no “a través de la prepotencia, intimidación, difamación, cortes de calles o cualquier otra situación de violencia”. Matanza Digital se comunicó con los denunciados pero por el momento no tuvo respuesta.