“Esto es sólo una muestra de lo que puede pasar”, amenazó el presidente Mauricio Macri, en la conferencia que brindó en su reaparición el lunes por la tarde, luego de permanecer todo el día sin dar señales luego de la brutal devaluación del peso. Sin hacerse cargo, Macri explicó el fenómeno por la aplastante derrota sufrida el domingo sin anunciar medidas.

Para el presidente, el resultado adverso de las PASO y la posterior corrida cambiaria que se desató este lunes fueron “una oportunidad para ser cuáles son las cosas que pueden pasar el día después”, es decir, en caso de que pierda las elecciones en octubre próximo.

Enfocado en la campaña electoral, Macri consideró que “ante el resultado adverso para el Gobierno, hemos tenido un día muy malo. Hoy estamos más pobres que antes de las PASO, el dólar volvió a subir con las consecuencias que esto tiene”. Aún cuando los 15 puntos de diferencia de la fómula kirchnerista resultan imposibles de revertir, insistió en culpabilizar a los votantes por no haberlo elegido: “tenemos que entender que el problema mayor es que la alternativa kirchnerista no tiene credibilidad y confianza en el mundo”, dijo.

Minimizando el impacto de la devaluación en la inflación y los salarios, ya golpeados por la crisis, Macri delegó las medidas señalando que “he instruido al equipo económico para que preparen las medidas económicas para cuidar a los argentinos”.