Luego de reiteradas reuniones y pedidos por parte de los intendentes del conurbano bonaerense al Gobernador Axel Kicillof, se desplegó un total de 3.000 efectivos nacionales de Prefectura y Gendarmería con el objetivo de controlar la inseguridad, que se había reducido con el aislamiento social pero que, con la flexibilización, volvió a estar en debate.

Los primeros ocho municipios que recibieron a los efectivos son La Matanza, Avellaneda, Quilmes, Almirante Brown, Moreno, Esteban Echeverría, Florencio Varela y Lomas de Zamora. Se trata de una articulación entre el Ministerio de Seguridad de la Nación y la misma cartera perteneciente a la Provincia de Buenos Aires.

 

Desde el área nacional, dirigida por Sabina Frederic, explicaron que es un “despliegue preventivo de las fuerzas federales” y que la distribución de los uniformados se realiza “bajo la indicación geográfica de las autoridades bonaerenses”. También detallaron que el trabajo es supervisado mediante un sistema de monitoreo que incluye el geoposicionamiento de móviles y efectivos”.

En La Matanza se celebró esta decisión y fue el Intendente Fernando Espinoza quien agradeció el trabajo articulado junto con la Guardia Urbana y la Dirección de Tránsito del municipio, lo que permite que “todos los días se hagan operativos en la vía pública, calles, avenidas y transporte público”.