Alan Brandon Molina

Un cabo primero de la Prefectura Naval Argentina (PNA) fue detenido y acusado de
participar del asalto al oficial de la Policía de la Ciudad que resultó baleado el viernes pasado tras forcejear y tirotearse con delincuentes que le robaron el auto en Isidro Casanova.

Se trata de Alan Brandon Molina de 25 años, arrestado ayer tras un allanamiento realizado en Ciudad Evita. El imputado, quien se encontraba con licencia por Covid, se negó a declarar ante el fiscal de la causa, Gastón Bianchi, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 3 del Departamento Judicial de La Matanza.

Por su parte, también fue secuestrado el auto que habrían utilizado los delincuentes al
momento de cometer el asalto y se encontró una cédula azul que autorizaba a Molina a
conducir el vehículo, que había sido registrado por varias cámaras de seguridad cercanas al
lugar del hecho.

Fuentes judiciales explicaron a Télam que se esperan pericias para determinar si el prefecto
fue el tirador que baleó a Ramallo, ya que debe cotejarse su arma reglamentaria con las vainas servidas encontradas en el lugar del hecho y también con el plomo extraído del cuerpo de la víctima, si es que este último está apto para dicha diligencia.

Mientras, el oficial mayor Marcelo Ramallo de 40años  fue operado con éxito en las últimas horas en el hospital policial Churruca Visca y se le extrajo el plomo que había quedado alojado en la zona de la espalda, aunque sigue comprometida la movilidad de sus piernas.

¿Qué pasó?

El hecho ocurrió el pasado viernes en la calle Malabia al 4600 de Isidro Casanova, en el partido de La Matanza.

Voceros judiciales informaron que en ese lugar el oficial mayor Ramallo se encontraba estacionado dentro de su auto, un Ford Fiesta, vestido de civil, mientras esperaba a otra persona.

En esas circunstancias fue sorprendido por dos delincuentes armados con fines de robo, uno por el lado del acompañante y otro por el del conductor, con el cual comenzó a forcejear.

El policía bajó del auto y se originó un breve tiroteo que concluyó cuando recibió un disparo en el lateral izquierdo, a nivel intercostal. En tanto, los asaltantes huyeron a bordo del auto del oficial.

Molina se encontraba con licencia por aislamiento por Covid-19 desde el 5 al 17 de octubre, y luego pidió otra licencia por sufrir un esguince en la muñeca izquierda.

En el hecho interviene la UFI N° 3 y el prefecto quedó imputado por “robo calificado por el uso de arma de fuego y tentativa de homicidio criminis causa”.