Tras dos semanas de intensas negociaciones entre el oficialismo y la oposición, que incluyó mutuas acusaciones y el bloqueo de Juntos por el Cambio al tratamiento del proyecto, finalmente se aprobó la Ley de Financiamiento, que autoriza a la Provincia de Buenos Aires a tomar deuda para hacer frente a los gastos de la pandemia de Coronavirus y a invertir en obras.

El proyecto, que había sido girado por el Gobernador Axel Kicillof para tener fondos con los que gestionar, solicitó autorización para tomar deuda por 500 millones de dólares, de los cuales se destinarán 200 para infraestructura y seguridad vial, 100 para obras de educación y salud y los otros 200 millones para viviendas y saneamiento. También se tomarán créditos por 20.000 millones de pesos para “regularizar atrasos de Tesorería”.

Una de las modificaciones que se realizaron al proyecto original, y que fue clave para que la oposición acepte votar la Ley, es el dinero que se le otorgará a los 135 municipios bonaerenses. Se dispuso que el Fondo de Infraestructura Municipal (FIM) constará de 2.000 millones de pesos y la creación del Fondo de Emergencia Social por Covid-19 por 3.000 millones de pesos en dos partes.

Repercusiones

Las acusaciones cruzadas de los encuentros anteriores quedaron atrás en esta ocasión y tanto oficialistas como opositores se mostraron en tono conciliador, destacando el diálogo y el acuerdo logrado. El Presidente de la Cámara de Diputados, Federico Otermín (Frente de Todos), remarcó que la Ley “es una herramienta esencial para la reactivación de la pospandemia”.

También agradeció “a los ministros Pablo López y Agustín Simone, y a Juan Pablo De Jesús, presidente de la comisión de Presupuesto” por haber mostrado “la mejor voluntad para acercar posiciones y lograr una propuesta superadora y articulada”. Finalizó diciendo que la ley será “clave para afrontar problemas estructurales en términos económicos y sociales”.

 

Por otro lado, su adversario político y presidente del bloque de Juntos por el Cambio, el Diputado Maximiliano Abad, destacó que “a través del diálogo entablado entre los legisladores e intendentes de Juntos por el Cambio y miembros del Ejecutivo de la Provincia logramos una Ley necesaria que garantiza la gobernabilidad, pero además efectivizamos beneficios fundamentales para los municipios y todos los bonaerenses”.

También explicó que no acompañaron la Ley la semana pasada “porque no incluía los acuerdos a los que hoy hemos arribado” y que “no era posible autorizar la toma de deuda con organismos financieros internacionales sin que el Poder Ejecutivo detalle con precisión y claridad cuales serían las obras que se ejecutarán en los municipios con esos recursos”.

Por su parte, el presidente de bloque del Frente de Todos en Diputados, Facundo Tignanelli, celebró “que haya primado una lógica donde lo que importe es la responsabilidad política y no la de salir a buscar votos en medio de una pandemia como planteó la ex gobernadora”.

Desde Juntos por el Cambio también remarcaron el díalogo: