De manera inesperada, la mayoría de los países del globo fueron infectados por una cepa del Coronavirus en cuestión de días. Lo cual sentó un precedente en la historia de la humanidad: el cese de toda actividad social. Un aspecto fundamental de la vida en sociedad, y del bienestar en general, es el deporte; que se vio obligado a dar por finalizadas una gran cantidad de competiciones o al menos mantenerlas en stand by. Sin embargo, el ajedrez prevaleció ante este desenlace universal y sus competencias afloraron a cifras astronómicas.

Por supuesto que ya no se puede asistir a clubes o círculos de ajedrez. Tampoco sentir la mirada amenazante de un rival cuando uno está por ejecutar su jugada. Es que el ajedrecista, en los tiempos del Coronavirus, no necesita protocolos para competir en las plataformas virtuales. Es por este motivo que, millones de amantes del juego ciencia se adentraron al mundo de los trebejos cibernéticos; registrando sus nombres ya sea para jugar torneos, entrenar de manera virtual o simplemente admirando las transmisiones de los mejores jugadores del mundo.

Uno de los sitios favoritos de ajedrez online, lichess.org, registró en el mes de mayo un récord de encuentros: 75 millones de partidas; 2 millones más que en el mes de abril, notando un crecimiento exponencial si a esos números se los compara con los meses de marzo (55 millones de partidas) o febrero (44 millones de partidas).

“Los jugadores se adaptaron extraordinariamente a la dinámica del ajedrez virtual. Debido a que se están realizando torneos de todo tipo, tanto internos como encuentros amistosos con equipos de toda América y Europa inclusive. La importancia de este formato llega a tal punto que la Federación de Ajedrez del Oeste organizará su primer Abierto Internacional de manera online el día 6 de mayo”, comenta Gustavo Medina, Coordinador de AJELAM (Ajedrez desde La Matanza) y Ex Presidente de la Federación de Ajedrez del Oeste del Gran Buenos Aires.

Uno de los aspectos positivos (al menos en el ajedrez) que tiene la cuarentena social, preventiva y obligatoria es que permite a los jugadores potenciar sus habilidades deportivas a límites insospechados. El lema de la Federación Internacional de Ajedrez es “Somos una familia”. Y en ese sentido todos los ajedrecistas estamos unidos para derrotar el hastío de la cuarentena, haciendo lo que mejor nos sale: Jugar ese milenario juego que brilla con luz propia, porque hoy está más vigente que nunca.

Diagrama N° 1. Juegan las blancas y ganan. La solución en la próxima entrega