El presidente de la Nación, Mauricio Macri, firmó un decreto que flexibiliza la ley de Residuos Peligrosos y permite controles más permisivos en la importación de desechos producidos por las potencias mundiales. El principal beneficiado es Estados Unidos.

El diputado nacional Fernando Asencio presentó un proyecto de ley para derogar el proyecto de Macri por el alto impacto ambiental que tiene este tipo de maniobras. Además, afectará mucho el trabajo de reciclado de los cartoneros.

En diálogo con MD, Asencio aseguró que “Me parece una barbaridad este decreto, no vamos a permitir que Argentina sea el basurero del mundo. El espíritu de la ley que presenté es que se anule el decreto de Macri y que los residuos que ingresen sean debidamente inspeccionados”.

China, Malasia y Vietman eran los principales compradores de chatarra a Estados Unidos, pero dejaron de hacerlo en 2018 por el gran impacto ambiental que producía. Sumado a la guerra comercial que China tiene abierta contra la administración de Trump.

En ese sentido, el decreto de Macri aparece como un salvavidas para su viejo amigo, quien tiene mucha influencia en el Fondo Monetario Internacional. Cabe recordar que el FMI debe hacer un desembolso vital para la administración macrista de más de 5 millones de dólares y Trump es un jugador clave para que esto se lleve a cabo por el poder de presión que tiene en el organismo.

“Me sorprende que este decreto del presidente se de justo en medio de la guerra comercial entre Estados Unidos y China. China le cerró la puerta a la basura de Estados Unidos y usto ahora Argentina le abre la puerta”, agregó Asencio.

Son cerca de 67 mil los contonedores de chatarra que envía Estados Unidos y su destino son, en mayoría, países tercermundistas como Bangladesh, Camboya, Filipinas y Senegal, entre otros.

“Son las únicas inversiones que pudo traer Macri al país”, ironizó Asencio, quien ya se puso en contacto con diputados de otras bancadas para tratar este tema en la próxima sesión del Congreso de la Nación.