(Foto: Lucas Sosa)

Durante la segunda sesión ordinaria del año, el Concejo Deliberante aprobó la Rendición de Cuentas correspondiente al año 2018. Se trata del balance de los gastos e ingresos que tuvo el municipio durante el año pasado, que son controlados por el Tribunal de Cuentas de la provincia.

El oficialismo consiguió el quórum gracias a los concejales del bloque Nueva Dirigencia que responden a Abraham “Toto” Delgado: Luisa Monges Belkis y Natalia Ybalo. El resto de los concejales bajó al recinto a participar luego de que dieron los números.

Los número informados por el gobierno de Magario dan cuenta que el distrito gastó poco más de 11 mil millones de pesos y tuvo un superávit de $2.338 millones. Esto es un 55% más a lo previsto originalmente, dado que el presupuesto aprobado en 2017 era de unos $7.150 millones de pesos. Pero en el proceso hubo 250 actas modificatorias con el ingreso de nuevos fondos que duplicaron su valor original.

Así lo informaron los integrantes del equipo económico municipal a cargo del secretario de Economía y Hacienda Roberto Feletti, que mantuvieron dos encuentros con los concejales para evacuar dudas y dar mayores precisiones.

Mientras tanto, el municipio cuenta con un plazo fijo en el Banco Provincia que hacia diciembre del año pasado era de $7.500 pero que la oposición calcula que supera los 11 mil millones de pesos.

La votación

Fueron 18 los votos a favor de la Rendición: 12 del bloque del PJ, 2 de Red por Argentina, dos de Nueva Dirigencia (las concejalas que responden al Toto Delgado) y los 2 del Frente Renovador. La oposición fue solo de 5 concejales.

Todo Cambiemos votó en contra, mientras que Nueva Dirigencia también aportó dos votos en contra, con el concejal Miguel Saredi y Rodrigo Lasalle. Pamela Loisi (Cambiemos) fue la única ausente.

El punto del superávit fue motivo de defensa de la gestión por parte de los concejales oficialistas y de críticas por parte de la oposición. “Este presupuesto tuvo ampliaciones y se adecuando a las diferentes necesidades. Es una rendición de cuentas con superávit”, celebró el titular del bloque del PJ, Ricardo Rolleri.

Desde Cambiemos cuestionaron el ajuste de cuentas que hubo en los gastos oficiales que permitieron generar un superávit millonario, al no ejecutar la totalidad de las partidas. “Un Estado que se jacta de ser peronista es un Estado recaudador que deja de lado su pata social. Hoy puntos muy oscuros que no se pueden dejar de lado”, criticó Miguel Racanelli, titular de la bancada del PRO.

Miguel Saredi, concejal de Nueva Dirigencia, también hizo énfasis en la no utilización de fondos: “no comparto la dirección política cuando vemos como una virtud el discurso liberal del poco gasto público. El ahorro fiscal permite la autonomía política, pero hace sufrir a los vecinos”.

En ese sentido, cuestionó el plazo fijo millonario que el municipio guarda en el Banco Provincia y cuestionó que el gasto en publicidad y propaganda pasó de “$4 millones a $50 millones”.

Desde el Frente Renovador acompañaron la Rendición, también con críticas a la subejecución de partidas. “No estamos de acuerdo que en la secretaría de Medio Ambiente se haya ejecutado un 15% de los 56 millones que le aprobamos. En la secretaría de la Tercera Edad se ejecutaron sólo el 70%”, dijo Daniel Novoa, presidente del bloque massista.

Y agregó: “Feletti dijo que tuvimos un superávit de $2.900 millones, y eso me genera dudas por las necesidades que tienen los vecinos. No estamos acá para ganar plata”.