A más de 3 años de aprobarse la ley de cupo laboral trans (n° 14783) en la provincia de Buenos Aires, el Consejo Escolar le reclamó al estado bonaerense la reglamentación de la norma, que no se aplica desde su sanción en septiembre de 2015.

“Queremos visibilizar los problemas que tienen las compañeras en su ingreso a un trabajo decente, lo que a nosotros nos hace entender que si tuvieran un trabajo digno dejarían de prostituirse”, sostuvo el presidente del Consejo Escolar, Alejandro Schvartzman, en la conferencia de prensa convocada por el Consejo para visibilizar la situación.

La ley de cupo laboral trans, también llamada Diana Sacayán en reconocimiento a la militante matancera que impulsó la sanción de la ley, establece que el 1% de los cargos provinciales deben ser destinados a personas travestis, transexuales y transgénero “que reúnan las condiciones de idoneidad para el cargo”.

La ley busca incluir en el sistema a una población históricamente desprotegida y vulnerada. Según datos de la Agencia Presentes, el 18% de las personas travestis trans accedieron alguna vez a un trabajo formal y al menos el 80% de las personas travestis y trans está o estuvo en situación de prostitución.

Son datos de 2014, pero dan cuenta de un destino al que conducen las distintas formas de exclusión, que explican por qué el promedio de vida de las personas de esta comunidad es de 35 años. Por eso la inclusión de esta población en sistema laboral es el eje de la ley.

De hecho, de haber estado aplicada la normativa, el Consejo Escolar tendría que haber incorporado este año en el listado de aspirantes para auxiliar a la comunidad trans. Según estimó Schvartzman, el municipio tiene un registro con 50 personas trans anotadas para poder ocupar los lugares que deja el cupo.

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La disposición con el reclamo a la provincia fue votada el pasado 27 de marzo, en la última sesión del Consejo Escolar. Obtuvo 7 votos positivos y 3 abstenciones, ya que todos los consejeros escolares de Cambiemos se negaron a votar a favor del reclamo para aplicar la ley.

Así las cosas, el Consejo Escolar tomó la iniciativa a nivel local para impulsar que se avance en el cupo laboral para la comunidad trans. “Gobernadora Vidal, reglamente la ley”, exclamó Schvartzman durante la presentación.

Sin embargo, en el Concejo Deliberante siguen cajoneados los proyectos para que el municipio adhiera a la ley, como ya ocurrió en Quilmes, San Isidrio o Avellaneda. Ese es uno de los reclamos históricos de las organizaciones que aún queda pendiente. De hecho la Secretaría de Género de la CTA La Matanza inició días atrás una campaña para juntar firmas para que el municipio de La Matanza adhiera a la ley de cupo.

Con el impulso de les trans del municipio

El pedido a la provincia surgió con el apoyo del Eje de Género municipal y el dispositivo de diversidad que la secretaría de Desarrollo Social comenzó a armar a fines del año pasado, en articulación con organizaciones de personas trans. Desde entonces el municipio las acompaña en diferentes instancias relativas a educación, salud, alimentación y problemas habitacionales.

“El municipio comenzó a poner recursos para solucionar los problemas de les compañeres. La población LGTBIQ es mucha, no tienen trabajo, no tienen cobertura de salud, no están dentro del sistema y la prostitución sigue estando”, explicó en la conferencia Grecia, coordinadora del dispositivo “Somos Todes” de Desarrollo Social.

En ese sentido, explicó que otros de los baches institucionales que sufre la comunidad es la no aplicación de la ley de identidad de género, que establece que el sistema de salud público debe garantizar el acceso a intervenciones quirúrgicas y tratamientos hormonales para cambio de género. “No se respeta”, aseguró, afirmando que ninguno de los 3 hospitales públicos provinciales en La Matanza están adecuados a la ley.

Y cerró: “Vamos a poner el acento en el tema de educación. Si nosotros pretendemos que las chicas formen parte del sistema tenemos que sensibilizar el tema del estudio, porque sino siempre va a ser el cupo, va a ser la chapa, va a ser el alimentos, pero no se va a resolver el problema de que formen parte del sistema”.