Según reveló el INDEC, el desempleo se incrementó al 10,1% y llegó a su cifra más alta desde 2006, el último año que había superado los dos dígitos. Esto representa a 2 millones de personas desocupadas, que son 200 mil más en relación al mismo periodo del año pasado.

La subocupación saltó del 9,8% al 11,8% y alcanzan los números registrados a fines de 2018. Las personas que trabajan menos de 35 horas semanas son 2,2 millones y muestran un incremento de 400 mil  trabajadores en esta situación.

Estos números se agravan si se tiene en cuenta que, sumado a la pérdida del empleo, los precios mayoristas aumentaron el 68,5% y afectó el poder adquisitivo de los que conservaron el trabajo.

Los datos muestran el enfriamiento de la economía y se refleja en la caída del Producto Bruto Interno (PBI) en el primer trimestre del año, que fue del 5,8%.