Foto: Lucas Sosa

La situación de Laminación Gorriti es desesperante. Llevan tres meses sin empleo y el dueño de la empresa no sólo les adeuda dos quincenas trabajadas sino que se niega a pagar las indemnizaciones. Matanza Digital se acercó hasta el lugar y dialogó con los trabajadores.

“El trabajo fuerte todos los años se daba entre abril y septiembre u octubre, pero el año pasado en junio ya empezó a disminuir, sobre todo por las importaciones” comentó David, uno de los delegados de los casi 20 trabajadores que sobrellevan esta realidad.

Cuando se les consultó cómo llegaron a estas condiciones, la respuesta fue escalofriante: “En diciembre el dueño nos dijo que necesitaba que nos tomemos un mes de vacaciones para ordenar todo y ver como seguíamos. Nosotros aceptamos para bancarlo, pero cuando volvimos la fábrica estaba vacía, se había llevado todos los materiales y las máquinas que no estaban amuradas”.

Los trabajadores contaron que, por la crisis, fueron cediendo con tal de mantener el empleo: primero aceptaron dejar de trabajar horas extras, luego dejaron de asistir los sábados, más tarde aceptaron reducir la jornada de 9 a 6 horas diarias, además de cobrar la quincena en dos cuotas, hasta que por último, les comunicaron que no había más para hacer.

La lucha que mantienen es día a día tratando de buscar apoyo y soluciones en el sindicato (UOM), pero a la vez sosteniendo la presencia dentro de la fábrica para demostrar que quieren trabajar, quieren alimentar a sus familias y buscan la mejor solución para no quedarse en la calle.