El escenario político detrás de la decisión de la Corte Suprema de Brasil

El rechazo al hábeas corpus dejó a Lula, quien lidera las encuestas para las elecciones presidenciales de este año, al borde de la cárcel. El impopular gobierno de Temer y la violencia política enrarecen la coyuntura.

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Militantes del PT mostraron su apoyo al ex presidente mientras el STF votaba el habeas corpus. (Foto: Télam)

La Corte Suprema de Brasil dejó a Lula Da Silva a un paso de la cárcel, tras rechazar el hábeas corpus para evitar la prisión, solicitado por la defensa como recurso al ser condenado en dos instancias judiciales.

La decisión del tribunal agudizó la profunda crisis política e institucional que vive Brasil tras la destitución de Dilma Rousseff. El gobierno del presidente interino, Michel Temer, aplicó un plan de ajuste económico que desplomó su popularidad al 3%, con una imagen negativa del 77%.

En este escenario, las encuestas marcan una intención de voto del 37% para las elecciones presidenciales de este año a favor de Lula Da Silva. El candidato que más cerca está del ex presidente es el ultraderechista Jair Bolsonaro, con un 16%.

Esta coyuntura también se ve envuelta en medio de una creciente violencia política desde sectores de la policía y el ejército hacia la oposición. El asesinato de la concejala socialista de Río de Janeiro Marielle Franco tras la intervención militar dispuesta por Temer, y el ataque a tiros de una caravana proselitista de Lula son dos hechos recientes que ensombrecieron el futuro de Brasil.

Mientras tanto, sectores del ejército amenazaron con acciones armadas si la Corte no rechazaba el hábeas corpus solicitado por la defensa del ex presidente, en un hecho inédito desde el regreso de la democracia a Brasil, en 1985.

¿De qué se lo acusa?

El juez federal Sergio Moro, cara visible de la mega causa conocida como “Lava Jato”, que puso en jaque a la clase política brasilera, acusó a Lula de haber recibido un lujoso departamento como parte de una coima. El ex presidente siempre negó la acusación, y su defensa señaló que la condena tiene un objetivo político, ya que “no se encontró ninguna evidencia creíble de culpabilidad y las abrumadoras pruebas de su inocencia fueron ignoradas”.

El periodista Reinaldo Azevedo, uno de los más duros detractores de Da Silva, señaló en su columna del diario Folha de Saõ Paulo que el ex presidente fue condenado sin pruebas, y que “Lula no será preso político, sino que la política será presa de los Partidos de la Policía”.

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