Por primera vez Mauricio Macri utilizó la palabra “crisis” para referirse a la coyuntura económica, aunque continuó responsabilizando a factores externos a su gobierno para explicar las razones que ocasionaron la fuerte corrida contra el peso. Lo escuchaba todo el país, que tuvo esperar casi una hora y media para la emisión del mensaje, que había sido anunciado para las 8:30 de la mañana.

En ese contexto, el presidente propuso una vez más la reducción del déficit fiscal como punto de partida para salir de la crisis. Destacó que “no podemos gastar más de lo que tenemos” y, con un fuerte componente psicoanalítico, señaló en varios pasajes la angustia que le genera la situación: llegó a decir que los últimos cinco meses fueron los peores desde su secuestro, ocurrido en 1991.

A tres años del inicio de su gobierno, volvió a responsabilizar a “los últimos 70 años” o a la “pesada herencia” como explicación de todos los problemas. Con tono de campaña, Macri apeló a la grieta para ubicar del otro lado a “todos los que se resisten al cambio”. Un mensaje que se circunscribe a su núcleo duro.

Medidas políticas: reducción de ministerios

El presidente anunció que se reducirán los ministerios a la mitad, luego de un fin de semana cargado de trascendidos periodísticos de la rosca política que tuvo su epicentro en la quinta de Olivos. Desde su asunción, Macri había elevado a 23 el número de ministerios, creando nuevas secretarías y subsecretarías, y encareciendo el costo político de la gestión.

Con la mira puesta en el ajuste fiscal para reducir el gasto público, anunció la decisión de comprimir competencias, reduciendo el gabinete a 10 ministros. No se refirió a la cantidad de personas que perderán su trabajo, pero podrían repetirse fotos como la del viernes último, cuando la policía de la Ciudad reprimió a los 548 despedidos del ahora ex ministerio de Agroindustria.

El esfuerzo fiscal de los gastos del Estado cambió de prioridades durante la era Macri. Según informó el periodista Ismael Bermúdez en el diario Clarín, los intereses de la deuda ya superan el total de la masa salarial del Estado Nacional.

Medidas económicas: recorte y más impuestos

Más tarde, el (aún) ministro de economía Nicolás Dujovne explicó el paquete de medidas para alcanzar el déficit cero en 2019. Esta es la propuesta que llevará a la reunión con el Fondo Monetario Internacional para conseguir el adelanto de los préstamos. Buscan garantizar el financiamiento en dólares hasta completar el mandato de Macri y evitar el default.

Por el lado del costo, la medida principal es el traslado de subsidios de tarifas y transporte a las provincias, que podría repercutir en nuevos aumentos sobre esos servicios. También habrá un gran recorte en la obra pública del 50% y reducción de subsidios económicos.

Por el lado del ingreso, se aplicará una retención a las exportaciones, de 4 pesos por dólar para el caso de los productores primarios, y de 3 pesos por dólar para el resto de los exportadores (servicios y manufacturas). “Sabemos que es un impuesto malo, malísimo, que va en contra de lo que queremos fomentar”, se excusó el presidente con los sectores afectados.

Sin embargo, esto no termina con la incertidumbre: según se filtró en un documento oficial, en Economía esperan un 42% de inflación y una caída de la actividad del 2,4% del PBI para este año. Para el año que viene se espera 0% de crecimiento y 25% de inflación.

Este panorama repercutirá en aumentos del desempleo y la pobreza, según reconoció Macri. Como único paliativo, anunció un “refuerzo” en septiembre y diciembre para beneficiarios de asignaciones familiares, comedores y programas sociales. También señaló que reactivará el programa kirchnerista precios cuidados.