El parte médico difundido hoy por la comunidad parroquial reveló que, el sacerdote Basilicio “Bachi” Brítez, párroco del Barrio Almafuerte de San Justo, “hace tres días que está respirando sin la ayuda del respirador y fue trasladado a una sala aparte” separado de otros pacientes enfermos de Covid-19.

Según lo trascendido, en estos días se espera que el resultado del último test de hisopado que le realizaron el lunes dé negativo para poder “trasladarlo a un instituto de rehabilitación”.

El test anterior que le habían realizado dio positivo, “lo que no significa que el virus está activo sino que posiblemente hayan quedado residuos de las capas más superficiales”, informaron los profesionales de la salud.

Si bien el párroco ya está despierto y consciente, continúan suministrándole sedantes para evitar “que se agite”.

Cabe recordar que tras haber sido diagnosticado positivo en COVID-19 el pasado miércoles 24 de junio, el “Padre Bachi” había sido trasladado a un centro de salud de la Ciudad de Buenos Aires.

Según allegados, el cura se contagió realizando tareas comunitarias en barrios vulnerables en una de las tantas jornadas de entrega de alimentos a familias golpeadas por la crisis que trajo consigo el aislamiento social y preventivo por la pandemia del Coronavirus.