Tras la declaración de la emergencia sanitaria en la provincia, el gobierno bonaerense avanza en la implementación de un “plan de contingencia” para hacerle frente a pandemia del coronavirus COVID-19. A pesar del aislamiento obligatorio, se sabe que los contagios aumentarán por miles, por lo que desde la provincia se quieren anticipar al peor de los escenarios.

Esta semana el Ministerio de Salud bonaerense abrió la convocatoria para sumar a 4500 profesionales al sistema de salud. Buscan 500 terapistas, 500 médicos generalistas, 500 kinesiólogos, 2000 enfermeras, 100 médicos clínicos, 20 infectólogos; 800 trabajadores de limpieza, 80 psicólogos y trabajadores sociales. La idea del gobierno de Axel Kicillof es cubrir esas vacantes con personal del país, incluyendo por ejemplo a estudiantes residentes de los últimos años o a médicos venezolanos sin el título revalidado en Argentina.

Pero en caso de no lograrlo, ya se gestionó la posibilidad de convocar a médicos de otros países. Ese es el caso de 500 médicos provenientes de Cuba, que el gobierno del país caribeño puso a disposición de la provincia para atender en el pico de la pandemia. Por el momento sigue una posibilidad: “No está aún resuelto”, confirmó el gobernador.

Por otro lado, la situación en la que se encuentran los 80 hospitales provinciales dista de ser la mejor. “El sistema de salud estaba abandonado”, cuestionó el propio Kicillof, al referirse al sistema de salud pública heredado de María Eugenia Vidal. Es por esto que la provincia se encuentra enfocada en ampliar contrarreloj la oferta sanitaria y los insumos en todos los hospitales provinciales y municipales.

La semana pasada, el Ministerio de Salud que conduce Daniel Gollán anunció la adquisición de 500 nuevas camas de terapia intensiva, 400 monitores multiparamétricos y más de 9.600 determinaciones para diagnóstico del virus, para poder dar respuesta a la crisis. A esto se suma la compra de insumos como barbijos, guantes de látex, kit de ropa y protectores oculares que se distribuirán en todos los nosocomios.

A su vez, se reforzará la capacidad de dar respuesta de los hospitales con 20 Unidades Sanitarias Móviles. Entre los hospitales que contarán con esta nueva herramienta se encuentran dos nosocomios matanceros: el Hospital de Agudos Diego Paroissien de Isidro Casanova y el Hospital Simplemente Evita de González Catán.

La Matanza es uno de los municipios donde más recursos se están destinando con la crisis del coronavirus. Por impulso del presidente Alberto Fernández, en el Partido se realizan trabajos a tiempo completo para abrir cuanto antes los dos mega hospitales construidos durante la gestión de Cristina Fernández de Kirchner que el macrismo se negó a inaugurar. Se trata del hospital Néstor Kirchner de Gregorio de Laferrere y del René Favaloro de Rafael Castillo. Ambos forman parte de los 8 hospitales de emergencia que el gobierno nacional busca abrir en conurbano para evitar colapsar el sistema de salud.

La cuarentena en los barrios más pobres

Otro de los ejes en agenda del gobierno es el impacto que tendrán las medidas de prevención en la ya golpeada economía bonaerense. En Buenos Aires el 60% de sus habitantes se encuentran debajo de la línea de pobreza y muchos de ellos hoy encuentran dificultades para acceder a alimentos con la cuarentena compulsiva.

Todo esto se encuentra en el radar Kicillof, quien garantizó el mantenimiento de los comedores escolares y reforzó la entrega de viandas y bolsones en los sectores más vulnerables de la provincia, en articulación con los intendentes y las organizaciones sociales.

“El Estado tiene que trabajar a contrarreloj situaciones que no venían bien, porque una cosa es que te agarre una condición de aislamiento cuando estás en las condiciones económicas de Alemania, pero nosotros veníamos con niveles donde la gente no llegaba a fin de mes; no nos encuentra bien parados ni en el sistema de salud ni en la condición económica​”, sostuvo Kicillof, descartando la posibilidad de un estallido social en la provincia.

El diálogo permanente con la Nación es un punto clave en el plan de contingencia provincial. Las fuerzas de seguridad nacionales se encuentran trabajando junto a los efectivos provinciales y locales para garantizar la prevención y el cumplimiento del aislamiento.

Además, en los próximos días se irán sumando las cocinas de campaña del Ejército para reforzar la entrega de alimentos en los barrios más pobres. Al respecto, este miércoles la vicegobernadora Verónica Magario y el intendente Fernando Espinoza mantuvieron un encuentro en el Palacio Almafuerte para coordinar el desembarco de las fuerzas militares al distrito.