A partir de enero de 2021 regirá una nueva escala en el Impuesto a las Ganancias y el mínimo aumentará un 35%, por lo que los valores salariales a partir de los cuales se empezará a pagar este tributo tendrán un piso más alto.

Así se desprende del índice de Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (Ripte) que el gobierno presentó en octubre. Así, una persona soltera sin hijos pagará ganancias cuando su sueldo en bruto, es decir, sin los descuentos ni aportes, supere los $90.100.

En el caso de las parejas casadas en las que ambos miembros tengan empleo en blanco, empezarán a tributar con salarios superiores a $104.748, mientras que si sólo uno de los miembros de la pareja trabajara, el pago sería por sueldos en bruto, no de bolsillo, mayores a $119.236.

Hasta ahora, la escala establecía que los empleados solteros tributaban a partir de un sueldo neto de $55.261 al mes, mientras que los casados pagaban con ingresos en blanco mayores a $64.415 con un hijo, y a $73.014 pesos si tenían dos.

En mayo de este año, el Presidente Alberto Fernández había reflexionado públicamente sobre el Impuesto a las ganancias y había asegurado que “está mal y hay que corregirlo para hacer un país más justo”.