Luego de reiteradas dilaciones, el 13 de agosto comienzan las audiencias por el juicio del centro clandestino de detención Brigada de Investigaciones de San Justo, uno de los centros de detención más importantes que funcionó en el Partido durante la última dictadura militar, lugar por el que pasaron decenas de detenidos, entre ellos, unos 39 desaparecidos.

“Confiamos en que tenemos las pruebas bien armadas de los casos y esperamos varias condenas perpetuas”, explicó en diálogo con Matanza Digital, Gabriel Fernández, querellante en la causa por la desaparición de sus dos hermanos ocurrida en 1977 e integrante de HIJOS La Matanza.

Según explicó Fernández, “va a ser un juicio largo” porque se realizará “una audiencia por semana” y se escuchará el testimonio de 96 querellantes. Desde la organización HIJOS, en tanto, convocan a “toda la comunidad” a tejer flores rojas para llevar como “distintivo y colmar los tribunales en cada una de las audiencias”.

Los tiempos de la justicia

Tal como ocurre con otros juicios a represores, las condenas avanzan pero a un ritmo lento. “La elevación al juicio oral viene de 2015, cuando se fijo la fecha el 30 de mayo”, explicó Fernandez. Pero debido a su magnitud, el expediente fue dividido y recién este año se juzgará la primera parte.

El juicio está a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N°1 de La Plata, que tiene como imputados a 20 ex miembros de las Fuerzas Armadas, de la Policía bonaerense y civiles. Todos se encuentran encarcelados: 17 con prisión domiciliaria, 3 con cárcel efectiva.

“Los imputados eran 26, los que llegan a juicio son 20 porque murieron 4 y a 2 se le cayó la preventiva por decisión de la justicia, que le hizo lugar a la defensa para que no lleguen a juicio por casos de salud”, lamentó el dirigente.

Entre los acusados que llegarán a juicio están el ex director de Investigaciones de la Policía Bonaerense, Miguel Etchecolatz, y el abogado ex funcionario de la dictadura, Jaime Smart, quien en febrero fue beneficiado con la domiciliaria.

Para Fernández “actualmente tenemos un gobierno negacionista y hay un sector muy grande de la justicia que acompaña toda esta ideología”. Eso explica las demoras y el aumento de prisiones domiciliarias: “Cuando iniciamos en el 2015, había 3 o 4 nada más con prisión domiciliaria y ahora están casi todos. Los juicios dependen del contexto político, de quién este en ese momento”, criticó.