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Este domingo se llevó a cabo en Chile un plebiscito para definir sobre la continuidad de la Constitución Nacional, conformada en 1980 por el dictador Augusto Pinochet. Con un contundente resultado del 78% a favor, el pueblo chileno votó por crear una nueva Carta Magna.

El resultado final de la consulta popular fue de 78,3% al “Apruebo” contra el 21,7% obtenido por el “Rechazo”. Así las cosas, la ciudadanía elegirá democráticamente una Convención Constitucional con paridad de género (79,1%) para que se encargue de la redacción de la nueva Constitución, ítem que se impuso a una Convención Mixta (20,9%).

La decisión tuvo el voto de más de 7 millones de personas, lo que equivale al 50,8% del padrón electoral. Esa cifra de participación superó a la que votó en la primera y en la segunda vuelta de las últimas elecciones realizadas en el país transandino, en las que hubo una asistencia de 46,6% y 49% respectivamente.

Del mismo modo, la participación de la ciudadanía en el plebiscito está a la altura de la primera vuelta de la elección presidencial del año 2013, cuando estuvo en 50,9%. Cabe aclarar que en el país vecino el voto es optativo desde 2012, por lo que la voluntad de voto dentro del contexto de pandemia le da una fuerte legitimidad al “Apruebo”.

El Presidente de Chile, Sebastián Piñera, celebró el referéndum en un acto oficial y expresó que “ha triunfado la ciudadanía y la democracia” y “ha prevalecido la paz sobre la violencia”. Sobre el final, pidió a sus compatriotas “que condenen todo acto de violencia que tanto sufrimiento y temor ha causado a las familias chilenas”, por temor a conflictos entre la policía y los cientos de miles que salieron a festejar a la Plaza Italia.