(Foto: Santiago Zequeira)

Luana Pascual es actriz, bailarina, cantante y se define como “feminista Nac&Pop”. Se crió en González Catán, en el corazón de La Matanza, y se hizo popular en las redes sociales a partir de sus imitaciones a la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal.

“Vi en la gobernadora a un personaje muy parodiable porque tiene todos los condimentos para hacer una imitación divertida. Su tono de voz, la forma en la que mueve la cabeza, su onda angelical y virginal hace que parezca un personaje de Cris Morena”, resaltó Luana en diálogo con MD.

El disparador fue un video que compartió Vidal recorriendo el barrio de su infancia en Morón y charlando con diferentes vecinos. Pascual comentó que al momento de empezar con estas parodias estaba desempleada y comenzó a compartir sus videos en Twitter.

Las conferencias que daba la gobernadora, sus apariciones derribando bunkers narcos, sus publicaciones en las redes o entrevistas televisivas que brindaba eran la materia prima para que la actriz catanense pueda realizar sus imitaciones. A consecuencia de esto, el contenido tuvo mucha repercusión, pero a la actriz le dieron de baja su cuenta y aún no sabe los motivos exactos.

“Yo tenía la cuenta desde 2010 y nunca me pasó eso, y eso que me puteaban de lo lindo. Se me vinieron los trolls encima, más en un año de campaña, en un video que subí y me bajaron la cuenta. Me abrí otra y también me la cerraron”, rememoró Luana.

En este momento la actriz se encuentra sin cuenta en Twitter y sin poder recuperar su cuenta, donde era conocida como “la loba de Catán” en referencia a su ciudad natal. Sin embargo, hubo muchas personas que pusieron a disposición sus cuentas en la red social del pajarito para viralizar los videos de Pascual haciendo las imitaciones a Vidal. Entre ellos, muchos legisladores y militantes del Frente de Todos, con el que Luana se identifica.

“Cuando me bajaron la cuenta, al principio estaba triste porque no debería ser así y porque la usaba para difundir los otros trabajos culturales o actorales que hago. Después muchos me empezaron a escribir solidarizándose y haciendo visible mi cuenta, y eso para mi fue un mimo muy importante”, relató la actriz.

Luana está identificada políticamente con el kirchnerismo, aunque aclaró que “nunca me puse a militar porque siempre hice 2 millones de cosas, pero lo hago desde mi lugar. Mi mamá es militante de ‘La Celeste’ en SUTEBA y tiene su energía ahí, pero yo tengo 3 trabajos diferentes y no tengo tiempo ni para tener novio”.

Y agregó: “no puedo poner toda mi energía en ponerme a militar porque tengo que hacer mil cosas para llegar a fin de mes, pero en un futuro no lo descarto”.

Su vínculo con el kirchnerismo comenzó en las elecciones de 2003. “Acá las cosas estaban muy mal y en 2003 me fui a vivir a Perú por temas laborales. Lo voté a Néstor y me fui. Volví en 2005 y las cosas estaban mucho mejor”.

En la actualidad, mientras sigue proscripta en Twitter, Luana trabaja en radio La Patria, en el programa Salvemos Kamchatka, y tiene propuestas que “aún no puedo contar”.

Infancia entre flashes

El vínculo entre Luana y el mundo cultural comenzó desde muy temprano. A los 3 años comenzó a tomar danza, y a los 7 ya estaba bailando en el programa de Reina Reech en ATC, el viejo Canal 7.

“Desde chica fui muy inquieta. Empecé a cantar a los 10 años, iba a talleres de teatro y nunca dudé de lo que quería hacer. Estuve en el programa de Nico Repetto, en Chiquititas y en Naranja y Media, como Guillermo Francella”, recordó Pascual.

¿Y en la escuela como lidiabas con eso?
“A los 14 años me rebelé porque quería hacer la mía. Era raro tener tanta exposición chiquita y en el colegio me hacían un poco de bullying, pero siempre tuve mucha fortaleza y no la sufría, siempre me cagué de risa. Llegó un punto en el me cansé y me rebelé”.

Luana detalló que no quiso seguir en la televisión porque “quería juntarme a tomar mates con amigas, salir con el chico que me gustaba a tomar un helado y ser una piba normal”.
Siempre ligada a los escenarios y la actuación, Luana Pascual siguió ese camino en la adultez y parece no desprenderse de su pasión y la cultura.