Encuesta realizada por Proyección MyC.

Está frase famosa a nivel internacional resume este 2019 electoral en Argentina. Muy pocos saben, qué lo qué parece una afirmación de un debate, fue producto de un ayuda memoria de la campaña de Bill Clinton en el año 1992 qué terminó siendo eslogan no oficial de la campaña del demócrata y lo catapultó a la presidencia del país del norte. Esa frase sintetiza de manera significativa una realidad inocultable. La economía atravesada por un escenario de fragilidad a partir de una política económica qué no previó, ni supo prever las consecuencias de su propio accionar, entró en colapso en el año 2018. Por otra parte, una incapacidad manifiesta en diversas áreas, el desfile de funcionarios qué priorizaron su patrimonio y su labor de empresario en lugar de su papel de representante del Estado agravó aún más la situación. Diversos sectores de la población fueron sometidos a aumentos de tarifas, aumentos en los bienes de consumo y servicios, resultado de consecutivas devaluaciones de la moneda y la imposibilidad del crédito para las pequeñas empresas con tasas superiores a los 60 o 70%.

Ante este escenario, desde la Consultora Proyección M y C buscamos medir y reflejar algunas de las preocupaciones cotidianas de la población además del escenario electoral, especialmente en Buenos Aires y CABA. En diferentes sondeos fuimos observando que la preocupación principal era la situación económica, la inflación, el crecimiento de la deuda externa y el desempleo. Este dato no solo lo veíamos presente en nuestras encuestas, sino también en los relevamientos de la mayoría de las consultoras. Más del 60% de los encuestados ya en Marzo veían a la situación económica como mala o muy mala. Similar porcentaje para aquellos qué señalaban qué el rumbo económico era equivocado.

Finalmente, la consolidación del peor escenario para el gobierno nacional se da a partir del renunciamiento de Cristina Fernández de Kirchner a la candidatura presidencial, la candidatura de Alberto Fernández y la construcción de un gran frente opositor que se denominó con el nombre de Todos y logró unificar a un peronismo que parecía reticente a una alianza de ese estilo escasos meses antes. En este aspecto, ya desde Marzo observábamos que el candidato con más intención de votos en la Provincia con el 40% de la oposición era Axel Kicillof. En ese entonces era el único qué se podía considerar competitivo existiendo una sólida intención de votos de la Gobernadora M.E. Vidal.

A partir de allí siempre vimos un escenario donde primo la polarización y con leves vaivenes el crecimiento de la fórmulas para presidente y gobernador del frente de Todos. Luego de las PASO, la moneda se devaluó y paso de tener un valor de $45 a $60 en escasas dos horas. La inacción del Banco Central, la respuesta en conferencia de prensa de Macri, donde responsabiliza por la devaluación a los votantes y las medidas y pedido de disculpas del propio presidente al día siguiente nos impulsó a lanzar una nueva medición.

El trabajo realizado entre el 16 y el 21 de Agosto a 1149 encuestados mayores de 16 años residentes de la Provincia de Buenos Aires, nos dio respuestas contundentes: un 37,7% de los mismos indica que la suba del dólar fue realizada intencionalmente por el gobierno nacional y un 24,1% la atribuye a la incapacidad del gobierno. Por otra parte, cuando se pregunta quién cree que será el presidente electo en Octubre, el 69,5% responde qué será la fórmula Fernandez-Fernadez, una diferencia de casi 20 puntos más con respecto a la anterior encuesta qué habíamos realizado una semana antes de las PASO. Está diferencia significativa se manifiesta en la intención de votos de aquellos qué no votaron en las PASO, el 55% indica qué va a votar por la fórmula Fernandez-Fernandez y el 51% indica que lo hará por Kicillof-Magario. Cuando se consulta a quién votarán los encuestados el 55% indica que votará al frente de Todos y el 32% informa qué va a votar a Juntos por el Cambio, ampliando así la diferencia obtenida en las PASO.

El reciente discurso del gobierno remarcando una continuidad que nos dará un futuro promisorio (aunque incierto), las tensiones internas y el reforzado discurso del estilo Carrió, -con marcha militante incluida a casa de gobierno- sólo refuerza una polarización que hasta el momento solo trae una mayor sangría de votos del oficialismo.

* Escrito por Pablo Pagura. Sociólogo y miembro de la consultora Proyección MyC