Foto: Michel Euler (Agencia AP)

París quedó sumergida en escenas de gran tensión producto de las multitudinarias movilizaciones contra los aumentos de los combustibles y la pérdida de poder adquisitivo, que terminaron en enfrentamientos con la policía francesa.

Los incidentes tuvieron lugar sobre la avenida de los Campos Elíseos, donde se llevaron a cabo las protestas a pesar de que las autoridades no habían dado permiso para manifestarse.

Los manifestantes formaron barricadas con sillas de los cafés y otros objetos improvisados para contrarrestar el avance de la policía francesa que reprimió usando gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersarlos.

Las movilizaciones fueron convocadas por los “chalecos amarillos”, un movimiento transversal sin un referente que los lidere, que emergió por la convocatoria a protestas a través de las redes sociales.

El nombre hace referencia a los chalecos fosforescentes que deben usar los automovilistas en caso de incidente, símbolo apropiado por los manifestantes. Protestan contra los aumentos de los servicios y la política de ajuste que lleva a cabo el gobierno neoliberal de Emmanuel Macrón.

Según la policía, los disturbios dejaron como salgo 24 heridos, cinco de ellos entre miembros de las fuerzas de seguridad.