En el día de hoy, en La Matanza se vivió una jornada de tensión a causa de distintos reclamos por parte de la Policía Bonaerense. Es que, tras las protestas que comenzaron en la noche del lunes, cientos de agentes se concentraron en Puente 12, el lugar en Ciudad Evita que funciona como unidad táctica de operaciones de la fuerza.

Los uniformados estaban armados, llevaron los móviles a la protesta e hicieron sonar las sirenas, tocaron bocinas y hasta se subieron a los techos de los patrulleros para agitar banderas argentinas y cantar el Himno Nacional. Llevaron carteles que pedían “56% de aumento”, “sueldos dignos” y “justicia”.

El motivo inicial de los reclamos es el pedido de aumentos salariales, pero además se exigen mejores condiciones de trabajo, mantenimiento para las unidades móviles, uniformes adecuados y, especialmente, que no haya sanciones ni se les abra sumarios a los agentes que hayan participado de las protestas.

Según informaron los policías con los que dialogó Matanza Digital en el lugar, “el último aumento de salarios fue en 2013, cuando estaba Granados“, en referencia al ex Ministro de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires durante la gestión de Daniel Scioli. También remarcaron que “durante la gestión de Vidal no nos dieron nada” aunque aclararon que “no hay banderas políticas”.

Estuvo presente Claudia -madre de la oficial Erika Santillán, que fue asesinada en julio de este año- y destacó que fue “a apoyar a la Policía como lo hubiese hecho ella” porque “no les están pagando como tendrían que pagarles”. Además, contó: “mi hija llegó a pagar la rueda de un móvil que se le rompió en el camino porque nadie la auxilió”.

En la misma línea, aseguró que “es una vergüenza” porque “los móviles son un desastre y se les quedan en cualquier lado”. Recordó que a su hija “no le alcanzaba el sueldo para mantener a sus hijos y su bebé”, por lo que consideró que “lo que están reclamando es justo” y pidió “que alguien cumpla lo que ellos están pidiendo”.

El lado B de la protesta

Resulta insoslayable destacar que en la protesta se vieron muchos grupos de personas aglomeradas sin respetar las medidas sanitarias de prevención de contagios de Coronavirus. En pleno pico de la enfermedad, se observaron muchos agentes compartiendo mate, reunidos sin distanciamiento social, sin barbijos o mal colocados y en contacto físico. 

Los policías abandonaron el distanciamiento personal recomendado para cantar el himno y al momento de hacer sonar las sirenas de los patrulleros y las bocinas. También conmemoraron a los agentes caídos en cumplimiento de servicio y se abrazaron en reiteradas oportunidades.