La primera foto de un agujero negro. "Lo que vemos en la imagen es más grande que todo nuestro Sistema Solar",

Se trata de un agujero negro supermasivo en el corazón de una galaxia distante que se encuentra a 500 trillones de km de nuestro planeta y fue fotografiado por un proyecto internacional que combinó el poder de ocho radiotelescopios alrededor del mundo.

El nombre de la iniciativa es Telescopio del Horizonte de Sucesos, Event Horizon Telescope o EHT por sus siglas en inglés, una colaboración en la que participan cerca de 200 científicos.

El EHT buscaba fotografiar la silueta circular opaca que un agujero negro proyecta sobre un fondo más brillante. El borde de esa sombra es el llamado horizonte de sucesos, el punto de no retorno más allá del cual la gravedad es tan extrema que incluso la luz no puede escapar.

El profesor Heino Falcke, de la Universidad Radboud en Holanda, quien propuso originalmente el experimento, dijo a la BBC que el agujero negro se encuentra en el corazón de la galaxia M87 en la constelación de Virgo.

“Lo que vemos en la imagen es más grande que todo nuestro Sistema Solar”, afirmó Falcke y según lo explicado, la imagen del agujero negro muestra un “anillo de fuego” intensamente brillante que lo rodea perfectamente. La parte brillante de la foto corresponde a gases supercalentados que están cayendo en el agujero negro.

Nadie sabe con certeza cómo se forma el anillo brillante. Y algo aún más intrigante es qué sucede cuando un objeto entra al agujero negro.

Los telescopios que integran el EHT se encuentran en volcanes en Hawái y México, montañas en Arizona y en la Sierra Nevada en España, en el Desierto de Atacama en Chile y en la Antártica.

Un equipo de cerca de 200 científicos apuntó los telescopios de la red hacia M87 y registró datos desde el corazón de la galaxia durante más de 10 días.

La información que obtuvieron fue demasiado copiosa como para ser enviada por internet. Los datos fueron almacenados en cientos de discos duros que fueron transportados por avión a centros de procesamiento en Boston y Bonn que sintetizaron la información.

“Hemos logrado algo que hace una generación se consideraba imposible”, señaló el director del proyecto EHT.