El procedimiento fue llevado a cabo por el personal de la DDI local a raíz de una información que daba cuenta de la venta de drogas al menudeo en la zona de Rafael Castillo por parte de dos individuos.

Con este dato, los investigadores realizaron una vigilancia encubierta gracias a la que pudieron detener “in fraganti” a los dealers, de 29 y 38 años, en plena actividad comercial en la calle Beazley al 3300.

En su poder se secuestraron 1,200 gs de droga distribuidos en 66 dosis de marihuana y otras 400 de clorhidrato de cocaína y una pistola calibre 9 mm marca Browning cuya numeración estaba suprimida, con cargador y municiones.

Después del allanamiento realizado por la policía, los vecinos comenzaron a desarmar por motus propio el búnker de estos narcos.

Interviene en la causa la UFIJ Temática Estupefacientes del Departamento Judicial de La Matanza.