El gobernador de Jujuy, Gerardo Morales.

La cruzada del gobernador Gerardo Morales para instalar el tema logró su cometido y Jujuy aprobó ayer una ley para cobrarle prestaciones médicas a extranjeros que se atiendan en hospitales y centros de salud de la provincia.

La ley 6.116, sancionada anoche, establece por vía reglamentaria las autorizaciones, modalidades, nomencladores y valores retributivos de las prestaciones del seguro provincial de salud para todos los extranjeros que no paguen la carga impositiva “para solventar los servicios que brinda el Estado”.

Desde la oposición criticaron que se trata de una jugada del gobernador radical, jugador importante para sostener el armado nacional de Cambiemos, para desviar ciertos temas y posicionarse de cara a las elecciones. “Sólo un 5 por ciento de las atenciones médicas son a extranjeros en Jujuy”, aseguró el legislador de Unidad Ciudadana, Juan Manuel Esquivel.

La misma línea mantuvo el representante del PJ jujeño, Javier Hinojo, quien sostuvo que la discusión legislativa es “para sacar de la agenda política lo que pasa en Jujuy y echarle la culpa al sector más vulnerable, que son los extranjeros en la provincia”.

El impulso de Morales fue clave para que se aprobara la ley, ya que días antes difundió una carta publica -con notoria réplica en la prensa nacional- criticando el “trato deshumanizado” de Bolivia a los argentinos y reclamando igual trato en el país vecino para brindarle servicios de salud gratuitos a argentinos.

La nota fue acompañada por el episodio que vivió el artista jujeño Manuel Vilca, quien permaneció 45 días internado en Bolivia tras un accidente de tránsito en el país y debió pagar $22.000 pesos bolivianos en un hospital público de Oruro y poco más de 9 mil dólares a una clínica de Cochabamba.

El problema principal radica en que los propios bolivianos no cuentan con un sistema de salud gratuito, por lo que no podrían darle a los extranjeros lo que ellos mismos no tienen para sus locales. Sin embargo, el presidente Evo Morales tomó cartas en el asunto y mostró buena predisposición para tratar el tema: el Senado boliviano está tratando una ley que facilitará la reciprocidad.

Según difundió Clarín, el proyecto de ley boliviano enviado por el presidente boliviano sostiene que serán beneficiarios del sistema de salud gratuito “las bolivianas y bolivianos que no estén protegidos por la Seguridad a Corto Plazo” y “las personas extranjeras residentes en el Estado Plurinacional de Bolivia que están protegidas por la Seguridad Social de Corto Plazo, en el marco de instrumentos internacionales de reciprocidad en salud, suscritos por el Estado y normas vigentes”.

Sin embargo, para Gerardo Morales, a quien lo apremian los tiempos electorales para lograr su reelección en Jujuy y la necesidad de confrontación con el presidente boliviano, el proyecto es insuficiente y “sigue reproduciendo la actual política excluyente de atención sanitaria”, según posteó en facebook.

“El artículo 5 del proyecto incluye una restricción ya que quedan excluidos los extranjeros residentes que poseen obra social. Pero además, propone que solo sean atendidos gratuitamente los extranjeros de los países que hayan firmado convenio de reciprocidad”, sostuvo el gobernador.

Los migrantes se meten en la campaña

El discurso xenófobo también vive su peligrosa cresta de ola en otras provincias de la Argentina. Ayer el gobernador peronista de Chubut, Mariano Arcioni, firmó un decreto para prohibir el ingreso a la provincia o expulsar a extranjeros condenados, con antecedentes penales o sin condenas firmes.

Sin ofrecer ningún dato concreto, el decreto sostiene que “la realidad actual de la Provincia de Chubut demuestra que el aumento del número de delitos está relacionado con la presencia en el territorio de ciudadanos extranjeros”. A su vez, también avanza sobre la presunción de inocencia, al decidir la expulsión de extranjeros que recibieron condenas que aún no están firmes o que tienen condenas cumplidas.