Luego de tres días ininterrumpidos de protestas por parte de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, el Gobernador Axel Kicillof anunció significativos aumentos en los salarios y en el presupuesto general de la fuerza que “es una equiparación de un reclamo que tiene mucho tiempo” y lo definió como “el primer paso para dar un salto de calidad en el profesionalismo de la policía”.

El mandatario provincial detalló que habrá “39.521 oficiales que pasarán a percibir $44.000 de bolsillo” y que el presupuesto para la compra de uniformes que estaba “congelado en $1.130, ahora pasará a ser de $5.000”. Además, las horas extras, que en la fuerza son denominadas ‘Cores’ (Compensación de Recargo de Servicio) se triplicarán: pasarán de $40 a $120.

“Estamos en una situación excepcional, pero los policías habían quedado especialmente atrasados”, reconoció Kicillof, quien también valoró el trabajo realizado por los uniformados en estos meses al destacar que “son trabajadores esenciales y pusieron el cuerpo en esta pandemia”.

Sobre el tinte de los conflictos, el Gobernador razonó que “si es un reclamo salarial y de trabajo, estamos dando una respuesta contundente” pero marcó la cancha advirtiendo que “en otro caso, vamos a comprender que es una cuestión política“.

En el anuncio estuvieron presentes la Vicegobernadora, Verónica Magario; el Ministro de Seguridad, Sergio Berni y el Jefe de Gabinete, Carlos Bianco. Además, el Diputado Nacional Máximo Kirchner estuvo en primera fila junto a distintos intendentes e intendentas de municipios del conurbano.