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La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) repudió la participación de las Fuerzas Armadas en la represión a la protesta social. Hasta el momento se contabilizan -al menos- 23 muertos por el actuar policial. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresó su “enérgica condena al uso excesivo de la fuerza por parte de operaciones combinadas de la Policía Nacional y de las Fuerzas Armadas para reprimir recientes manifestaciones en Bolivia”.

En ese sentido, la CIDH le reclamó al gobierno de facto de Jeanine Añez que tome las medidas necesarias “para evitar la impunidad”, garantizando el derecho a la reunión pacífica y adoptando “medidas urgentes para preservar la vida e integridad de sus habitantes, así como para garantizar el trabajo de los periodistas y de los organismos autónomos de protección y defensa de los derechos humanos”.

También calificó de “inadmisible” el decreto de Áñez que busca exhimir de responsabilidad penal a los militares que participen en las matanzas y exigió la convocatoria a elecciones en 90 días. La denuncia de la CIDH, organismo que depende de la OEA, se suma al duro informe que realizó Amnistía Internacional esta semana, donde reclamó el fin a las violaciones de los derechos humanos por parte de las Fuerzas Armadas.

Con este panorama, el organismo anunció que visitará Bolivia entre el 22 y 25 de noviembre para supervisar lo acontecido en el país vecino frente al “riesgo de impunidad para violaciones de DDHH”.

Bolivia vive horas oscuras. Ayer fallecieron por lo menos 6 personas durante un operativo conjunto de Fuerzas Armadas y Policía en la localidad de Senkata, en El Alto, donde los manifestantes en contra del gobierno de facto bloqueaban el ingreso a una planta de abastecimiento de combustible. Las nueva masacre incrementa el total de muertos a 29, pero se especula que el numero podría ser superior.

La violencia no cesa y la presión internacional comienza a poner en aprietos a Añez. La Organización de las Naciones Unidas también intervendrá en la situación. La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, informó que “desplegó una misión técnica” para recabar información sobre la situación de los derechos humanos en Bolivia.