La Corte Suprema de Justicia resolvió hoy que el beneficio del 2×1 no es aplicable para represores. Lo decidió a través del caso del ex agente de inteligencia Rufino Batalla, condenado a 12 años de prisión por su participación en el centro clandestino La Cacha, quien había pedido que se le computara el beneficio.

La votación fue por cuatro votos contra uno: sólo el presidente del tribunal, Carlos Rosenkrantz, ratificó su postura en favor del beneficio a represores. Elena Highton de Nolasco, Ricardo Lorenzetti, Juan Carlos Maqueda y Horacio Rosatti se pronunciaron a favor.

El polémico beneficio se había aprobado en mayo de 2017, cuando la propia Corte Suprema de Justicia falló a favor del represor Luis Muiña para reducirle la pena. Esto abrió la puerta a presentaciones de cientos de represores para salir antes de prisión.

Sin embargo, tras la masiva movilización popular y el amplio rechazo de todo el arco político, el Congreso sancionó una ley que canceló el beneficio para los condenados por delitos de lesa humanidad.